Una simple palabra puede iluminar el día o herirlo, darte alas o hundirte. Algunas frases despectivas se clavan en el tejido de la memoria y el daño arde a pesar de los años.
me parece sensato que tengas más preguntas que respuestas, que te mueva la duda y no la certeza. Te puedo asegurar que ahí está la resistencia, pues actualmente se prioriza la respuesta a la pregunta. Nunca dejes de cuestionar la realidad que te rodea.
En el bar que regenta el chino entro y ya sabe: café y pincho. El indio de la frutería, me guarda nísperos de Sagunto y comentamos el día . El panadero español me pregunta qué tal y me da siempre el mismo pan
Cada uno con lo suyo, y todos haciendo barrio
Enemigos, ninguno