Prefiero a quien peca y lo admite, que a quien sonríe mientras clava el cuchillo.
La gente honesta comete errores. La hipócrita los disfraza de virtudes.
Créanme yo siempre perdono todas las cosas que me hacen, pero jamás
JAMAAAAAAAAAAAAAAS olvido como me afectó. Por esa razón, ya nada vuelve a ser igual con esa persona.