Señor Jesús, fortalece mi mente para resistir ataques invisibles: dudas, comparaciones, voces ajenas, temores disfrazados. Coloca en mí una resiliencia espiritual que no se quiebre ante presiones. Que mi pensamiento sea firme, mi espíritu estable y mi fe inamovible.
Limpia mi memoria de pensamientos repetitivos y ansiedades heredadas. Renueva mi manera de procesar la vida, restaura mi capacidad de enfocarme y profundiza mi discernimiento para no caer en trampas emocionales. Pon un cerco de verdad alrededor de mi mente y un escudo de fe sobre mis pensamientos.
Inquebrantable soy en tu nombre. Amén.
#danielhabif
Uno no llora por personas, uno llora por la deslealtad, la falta de respeto, la falsedad, lo mal agradecido que pueden llegar a ser, que no valoren nada, eso duele.