Así mismo, en el lenguaje victoriano de las flores —donde se regalaba como muestra de la más alta estima—, la camelia transmite el mensaje de que "eres la perfección misma" o que "mi destino está en tus manos".
En la floriografía, la camelia es la traducción de una devoción reverente hacia el amor eterno. En culturas asiáticas como la china y la japonesa (donde se la conoce como tsubaki), representa la fuerza interior y la armonía.