adorni representa a la perfección este gobierno: sin logros ni talento, soberbio al pedo, limitadísimo intelectualmente, incapaz de empatizar con nadie más que consigo mismo, feo como la mierda, autopercibido moral y justo, y en verdad profundamente mentiroso y chorro.
y un día…
se quitó su armadura, se puso de pie y agradeció la dulzura
de haberse encontrado sin haber olvidado
que hasta en la peor oscuridad es un afortunado
por sentir amor y ser un verdadero humano…