Le dimos vuelta una semifinal del mundo a Inglaterra en 7 minutos, sobre la hora, metiéndolos en un arco, con el parche de campeón en el pecho y con Messi jugando con el alma. No hay más que esto, boludo. Vivimos historia
Tuchel, con sus pizarras y sus métodos europeos, te metiste todo atrás. Te cagaste todo. Te peloteamos como hacemos en el potrero, la concha bien de tu madre.
El fútbol te acomoda rápido cuando decís que estás hecho. Ahora nos pone a Inglaterra en semifinales del Mundial y a España esperando en la final. Siempre hay un cuento más, siempre hay una gran noche esperando. Estoy tan nervioso como en Qatar.
Me dan gracia los que tuitean contra Argentina. Para empezar, ni estás jugando. Tenés el joystick apagado hace días, meses, años o quizás nunca te compraste la PlayStation. Tu Mundial existe porque estamos nosotros y querés vernos perder, poco más.