No sé dónde estés, pero espero encontrarnos pronto, no sabes las ganas que tengo de conocerte, de saber como eres y de amarte como jamás te han amado. No tardes.
Me perderé en mi mundo y de la manera más egoista que existe, no quiero que más nadie sepa lo que es abrazarme, sentir mi aroma, agarrar mi mano o conocer mi lado vulnerable.
Cuando lloro por el estrés, pero se convierte en lloro por mi familia, lloro por mis errores del pasado, lloro por cosas que no puedo controlar, lloro por no saber si estoy haciendo las cosas bien, lloro por cosas que pasan en mi vida.
No sé cuánto tiempo me quede por vivir, pero estoy segura el día que me toque partir recibiré todas esas flores que me hubiera encantado recibir en vida.