LE DIJE A MI PSICÓLOGA: “ME SIENTO VACÍA. Solo trabajo, llego a casa y me quedo tirada en el sofá.”
Se quedó en silencio. Después de unos segundos sonrió.
Luego me miró y dijo:
Ya le entendí a la vida, sólo hay que regular tu sistema nervioso, gestionar tus emociones, domesticar tu ego, ocupar tu mente y practicar el desapego.