😌Mi chula @A_MontielR, ya te tengo el primer ejemplo de injerencismo: Jean-Luc Mélenchon, político francés, líder de La Francia Insumisa, hablando en México de cosas que solo nos competen a los mexicanos.
Para que sea tomando de ejemplo para una causal de nulidad en el proceso electoral de 2027, no importa que no haya leyes secundarías.
La Consejera Jurídica de la vocera del #CartelDeMorena @Claudiashein, @LuisaAlcalde señalo no hacían falta.
Por lo que, si se aplica el purismo que ustedes propusieron para que no intervenga nadie del extranjero, ningún candidato de @PartidoMorenaMx debería participar.
Así que se aplique lo que aprobaron🤓#LaClausOpinión.
Dice el peje que tiene mucho miedo porque el @TheJusticeDept va por sus hijos, por su “hermano” @adan_augusto y por el.
Yo digo que sin llorar y que aguante las consecuencias de aliarse con los narcos.
Andrés, ya que tuviste valor de salir, aunque sin dar la cara ante el desastre y la tragedia que trajiste a México, queremos que sepas que las y los mexicanos ya lo sabemos: Llegaste Pactando con el Narco.
Ganaste tú y a nosotros nos chingaste.
Tenemos que defender al país de un grupo criminal que llegó al gobierno mediante las instituciones democráticas que existían y que después de destruirlas, no se va a querer ir pacíficamente… ¿estamos listos?
🚨¡Claudia Sheinbaum PROTEGE A NARCOGOBERNANTES!🚨
¡ESTO ES UNA GENIALIDAD! 👏👏👏🥳
ME AYUDAN CON RT 🔁 PARA HACERLO VIRAL? 🙋🏼♀️
ES LA MANTA QUE LE PONEN EN LA MERA JETA A LA MENTIROSA CLAUDIA. 👇😝🤣🤣🤣🤣
Siendo un poco sincera, amo ver que somos ejemplo de programas y acciones para todas las alcaldías de la Ciudad de México y municipios.
Critican pero copian. 🫰🏽
🇲🇽👉🏻Qué bien le hace Felipe Calderón a la vida pública del país. Se extrañaban sus discursos, su firmeza, su contundencia y su valentía.
Podría estar completamente fuera del foco mediático, disfrutando del retiro, viviendo con tranquilidad en España y alejado de la confrontación pública. Lo mismo Margarita Zavala y Luis Felipe. No tendrían necesidad alguna de seguir exponiéndose ni de dar la batalla política.
Sin embargo, siguen alzando la voz, defendiendo ideas y peleando por México. Eso habla de convicción y de amor por el país.
Seguramente en Palacio Nacional no están nada contentos y el lunes saldrán a atacarlo, les duele que la gente siga reconociendo a uno de los mejores presidentes en la historia del país.
Gracias a todos los que estuvieron presentes y a quienes nos acompañaron desde distintos rincones del país. Esta reunión es una prueba de que hay una verdadera esperanza, una esperanza que nace de la fuerza de la gente, de su valentía y de su amor por México.
Ayer tuve una conversación que me dejó pensando.
Omito la identidad de mi interlocutor para cuidarlo y porque la historia podría ser la de miles de personas.
Un amigo empresario me habló desesperado.
“Oye Lic., ya estoy hasta la madre. Paso de una fregadera a otra y siento que esto no termina nunca.”
Le pregunté qué había pasado.
Me contó que hace algunos años secuestraron a su hermano. Lo liberaron, gracias a Dios, pero la familia quedó marcada para siempre y el rescate les costó una fortuna.
Después vino otro problema.
A pesar de tener todos sus permisos en regla, le hicieron saber que debía aportar diez mil pesos mensuales para que no lo molestaran.
La alternativa era simple.
“¿Quieres revisiones constantes o quieres apoyar el movimiento?”
Ha pagado desde entonces, porque tiene que proteger su patrimonio y a su familia.
Luego me contó que uno de sus empleados más antiguos tenía a su esposa gravemente enferma. El IMSS le daba citas para meses después y terminó ayudándolo con dinero de su bolsillo.
Cuando pensé que ahí terminaba la historia, soltó una carcajada amarga.
“He tenido asaltos recurrentes en las sucursales, sobre todo las dos del este de la ciudad”.
“Y ahora resulta que una moto de tránsito agarró mi camioncito descargando mercancía. Me quieren sacar quince mil pesos para no remolcarlo. Los mandé a la chingada, pero si se llevan el vehículo no abren mis negocios mañana.”
Lo escuché unos segundos.
Era evidente que no estaba hablando solamente de una multa.
Estaba cansado.
Cansado del miedo.
Cansado de la corrupción.
Cansado de sentir que trabaja para que otros le metan la mano a la bolsa.
Entonces me hizo una pregunta.
“¿Qué hacemos? Porque por todos lados está complicado. El gobierno, el crimen, la economía. Ya no sé ni por dónde.”
Y le hice una pregunta muy sencilla.
“¿Votaste en 2024?”
Se quedó callado.
“La verdad no. No creo en los partidos. Además mi voto vale madre.”
Y ahí está el problema.
Le hemos dejado nuestras ciudades, nuestros estados y nuestro país a pequeñas pandillas partidistas porque millones de ciudadanos decidieron retirarse de la cancha.
No participan.
No exigen.
No se organizan.
No votan.
Creen que da lo mismo.
Hasta que un día el secuestro toca a la familia.
Hasta que la corrupción toca el negocio.
Hasta que la inseguridad toca la puerta.
Hasta que la mala atención médica toca a un ser querido.
Entonces descubrimos que la política sí importa.
Porque la política no son los políticos.
La política es la calidad de vida de nuestras familias.
Es la seguridad de nuestros hijos.
Es el dinero que nos cuesta sobrevivir.
Es el tiempo que perdemos por culpa de gobiernos incompetentes o corruptos.
Mi amigo guardó silencio unos segundos.
Después me dijo:
“Creo que tienes razón. Esto ya no puede seguir así.”
Y yo me quedé pensando en algo.
La historia de la humanidad demuestra que ningún grupo, ningún partido y ningún gobierno se mantiene para siempre cuando enfrente aparece una ciudadanía organizada, consciente y decidida.
Los poderosos parecen invencibles hasta que dejan de serlo.
Siempre ocurre igual.
La diferencia la hacen personas comunes que un día deciden involucrarse.
Por eso nunca subestime el valor de su participación.
Un voto parece pequeño.
Una voz parece pequeña.
Un ciudadano parece pequeño.
Pero millones de granos de arena terminan formando montañas.
Y millones de ciudadanos despiertos terminan convirtiéndose en una fuerza capaz de cambiar el destino de una ciudad, de un estado o de un país entero.
Eso es lo que México necesita, pero ya no tenemos mucho tiempo.
Éste es el discurso que di ayer en Chihuahua, en apoyo a @MaruCampos_G por la persecución injusta que sufre. En el tema más sensible para México, el de la seguridad invité a la presidenta a que convocara a los mexicanos a un gran acuerdo nacional por la seguridad de donde saliera una estrategia que fuera política de Estado y no partidista. Creo que esa parte no la leyó.
Una señora no quiso quitar su propaganda del #PRI… y, casualmente, le cayeron brigadas del “Bienestar” a su casa.
Qué bonito país: el apoyo social ya viene con servicio de intimidación a domicilio.🤬