Chávez , Maduro y Delcy Rodríguez regalaron a la dictadura asesina de Cuba 40.000 millones de dólares en petróleo, pero hoy tuvimos un terremoto en el país y no tenemos ni ambulancias, ni hospitales, ni servicios de emergencia para atender a los venezolanos. CRIMINALES.
Para colmo, nos tocará reconstruir esta tragedia sin recursos, tras enterarnos hoy que dejaron una deuda de 240.000 millones de dólares adicionales.
Los mayores traidores de nuestra historia.
El Financial Times reveló las cifras de la deuda de Venezuela. Es el retrato contable del socialismo del siglo XXI y la muestra de que el chavismo ha sido de los peores sistemas habidos en el mundo.
Venezuela posee 240.000 millones de dólares de deuda total. Es la mayor reestructuración soberana de la historia: supera incluso el default de Grecia (200.000 millones en 2012).
Récord mundial, pero del fracaso.
Mucho mayor de lo esperado: el mercado estimaba entre 150.000 y 200.000 millones. Ni los acreedores sabían el tamaño real del hueco. Esa opacidad -a todo nivel- es la marca del estatismo: sin transparencia, nadie rinde cuentas.
La economía hoy vale aprox. 100.000 millones; en 2012, último año de Chávez, superaba los 370.000 millones.
Perdimos cerca del 70% de la riqueza nacional. La mayor debacle económica en tiempos de paz…
Hoy la deuda equivalente a más del 200% del PIB. En otras palabras, debemos más del doble de lo que el país produce en un año. Así termina quien gasta lo que no tiene, destruye lo que produce y roba lo poco que entra…
La deuda se divide, según el artículo, en la siguiente manera:
-$60.000 millones en bonos del Estado y de PDVSA.
-$40.000 millones en intereses impagos, creciendo 5.000 millones al año. Es decir, la factura del rentismo petrolero no para de correr, aun con el país detenido…
-$30.000 - $50.000 millones adeudados
a petroleras y proveedores por facturas impagadas.
-$20.000 millones (o más) en demandas judiciales por expropiaciones.
-$10.000–$20.000 millones a China
-$6.000 millones a Rusia
-$4.000 millones a bancos de desarrollo
Expropiaron, robaron, hipotecaron al país. Lo DESTRUYERON.
Lo que mejor pudieron repartir fue esto, DEUDA PARA TODOS.
Venezuela was hit by one of the biggest earthquakes in its history, toppling buildings in Caracas, knocking down power lines and triggering a tsunami warning in the Caribbean. Read here: https://t.co/TbshJu0xL0
📷: Juan Barreto/AFP/Getty Images
𝐄𝐥 𝐫𝐞𝐠𝐫𝐞𝐬𝐨 𝐝𝐞 𝐃𝐢𝐧𝐨𝐫𝐚𝐡 𝐅𝐢𝐠𝐮𝐞𝐫𝐚: 𝐢𝐧𝐬𝐭𝐢𝐭𝐮𝐜𝐢𝐨𝐧𝐚𝐥𝐢𝐝𝐚𝐝, 𝐜𝐨𝐫𝐚𝐣𝐞 𝐲 𝐥𝐚 𝐩𝐫𝐨𝐦𝐞𝐬𝐚 𝐝𝐞 𝐮𝐧 𝐫𝐞𝐞𝐧𝐜𝐮𝐞𝐧𝐭𝐫𝐨
Después de ocho años de exilio, la presidenta de la Asamblea Nacional de 2015 vuelve a pisar Venezuela. No regresa a reclamar un trono, sino a poner, con sus propias palabras, la primera piedra.
Por Elizabeth Sanchez Vegas
Este artículo se basa en las declaraciones que @Dinorahfiguera ofreció en entrevista al programa de @LuisOlavarrieta, tras su regreso a Venezuela.
Hay imágenes que cuentan una historia entera. Dinorah Figuera, médico venezolana, hija de Catia, baja de un avión después de ocho años fuera y se encuentra no con cuatro o cinco micrófonos, como cuando se marchó en 2018, sino con un país de periodistas esperándola. Ella misma lo dijo, conmovida: ese detalle, tan pequeño y tan enorme, es la prueba de que el espacio se está reivindicando. Donde antes había silencio y miedo, hoy hay preguntas, cámaras y voces. Esa es, quizás, la mejor señal de lo que su regreso representa.
Figuera no esconde el costo de ese regreso. Recuerda el desgarro de las madres que tuvieron que sacar a sus hijos de la universidad, en su caso, a su hija de la Universidad Católica y los años de tristeza que vinieron después. Vuelve, además, despojada de su casa, que le fue arrebatada por asumir la presidencia de la Asamblea Nacional. Pasó de ejercer la medicina en Venezuela a cuidar a una señora en España, esa "esclavitud moderna" que tantas mujeres venezolanas en la diáspora reconocen al instante. Y, aun así, lo primero que hace es dar gracias: a Dios y a la determinación de seguir luchando. Esa combinación, el dolor reconocido y la voluntad intacta, es la marca de su testimonio. No pide compasión; pide que se entienda de qué madera está hecha.
Su mensaje más sólido es también el más maduro: ella no viene como caudillo, sino como institución. Se define como una mujer política prestada a la institucionalidad, capaz de desvestirse de su filiación partidista cuando le toca ejercer un cargo que pertenece a todos. Lo demostró durante su presidencia de la Asamblea Nacional de 2015, cuando su conducta fue la del espíritu de cuerpo y la representación de todos los partidos. Detrás de su bajo perfil, tantas veces incomprendido, había una decisión estratégica: proteger los activos de la República. Figuera reivindica con orgullo que esos activos, incluido el oro venezolano resguardado en Inglaterra, siguen siendo de Venezuela. Esa custodia tuvo un precio altísimo: más de ocho diputados presos, otros perseguidos, otros forzados al exilio o la clandestinidad. Su discreción no fue tibieza; fue trinchera.
Si algo le da autoridad moral para hablar de reconstrucción es su vocación de médica. Figuera, que se recuperó de una leucemia y trabajó con los niños del servicio de hematología del J. M. de los Ríos, hospital de referencia latinoamericana, pone el dedo en la herida más íntima del país: el desdibujamiento de la salud pública. Habla con números y con corazón: una de las tasas más altas de mortalidad materna, una de las más altas de embarazo temprano, médicos que se fueron y a quienes hay que invitar a volver. Su propuesta es concreta, un plan estratégico para un sistema de salud vigoroso, con metas, diagnóstico e impacto medible, "como hacer una ley". Y su compromiso es personal: dice tener la autoridad moral para acompañar ese proceso. Quien ha estado del lado del paciente sabe lo que significa devolverle la vida a algo que agoniza.
Acaso lo más valiente de toda la entrevista sea su disposición a sentarse frente a quienes representan al oficialismo sin confundir diálogo con rendición. Es clara: Venezuela necesita verdad, justicia y también resurgir, y aclara que justicia no es impunidad. Pero formula una pregunta que merece resonar: "¿Hasta dónde vamos a llegar con tanto dolor o con tanto odio si no nos reconocemos?". Lo dice una mujer cuya hija de 27 años no ha conocido la democracia en su propio país. Por eso insiste en que esto no se trata de Jorge Rodríguez ni de Dinorah Figuera, ni de oposición contra oficialismo, sino de la mujer que en este mismo instante necesita una maternidad sin recursos, del padre sin salario digno, del joven venezolano que reparte comida en una motopatín en España porque su país le negó el derecho a crecer en democracia. Ante semejante urgencia, alguien tiene que dar el primer paso. Figuera asume ese riesgo a sabiendas de que la querrán etiquetar o criminalizar, y responde con una pregunta honesta: "Si no lo hago yo, ¿quién va a poner la primera piedra?".
Frente a quienes intentan enfrentarla con María Corina Machado, Figuera no entra en la trampa de la rivalidad. Reconoce sin ambages que María Corina es la líder, electa en primarias, y que su misión, devolverle credibilidad al Consejo Nacional Electoral, es precisamente para que todos los aspirantes, incluida María Corina, tengan una institución a la altura. "No me van a tirar de traidora", advierte, porque es una mujer consecuente con su causa y fiel a sus convicciones. Saber reconocer el liderazgo ajeno mientras se defiende la propia dignidad no es debilidad: es estatura política.
Buena parte de la fuerza de este momento se explica por el respaldo internacional que lo acompaña, y Figuera lo reconoce con claridad y con gratitud. Su regreso responde a una invitación del Departamento de Estado de los Estados Unidos, y ella no lo oculta ni lo disimula: agradece a Dios que Venezuela cuente hoy con ese acompañamiento y afirma que es hora de ser agradecidos. Recuerda su reunión en Washington con el subsecretario de Estado para Asuntos del Hemisferio Occidental, Michael Kozak, quien reconoció la legitimidad de la Asamblea Nacional de 2015, y destaca el respeto y la colaboración que ha sentido de parte de la embajada de Estados Unidos y de su encargado de negocios en Caracas, John Barrett. Subraya que, desde aquel punto de inflexión de comienzos de enero, nació una esperanza para el país, y que ese acompañamiento del gobierno del presidente Donald Trump y de la institucionalidad estadounidense ha sido decisivo. Pero, demócrata convencida, traza la línea con nitidez: acompañar no es intervenir. El país que se construya tendrán que diseñarlo los venezolanos "con propósito". Al recordar una conversación con el Departamento de Estado en torno a ese acompañamiento hacia la democracia, Figuera rescata una cautela que partió del propio funcionario y que ella hace suya: que la ayuda no termine, más adelante, poniendo al país "patas arriba". Es la voz de quien quiere socios respetuosos de la soberanía, no tutores; de quien agradece la mano tendida de una potencia sin renunciar un milímetro a la dignidad nacional.
Figuera cierra con una convocatoria que es, en el fondo, una declaración de carácter: levantar la bandera de la fe, de la esperanza y de la justicia, y caminar al reencuentro con la patria. Quiere que la diáspora regrese, que las familias vuelvan a juntarse, y que el compromiso de todos sea uno solo: darle a los hijos de nuestros hijos el derecho a vivir en democracia. "Eso no es un sueño", dice. "Es una posibilidad." A los escépticos, los que la ven como una figura que divide o que llega sumisa a órdenes ajenas, les responde con su propia vida: el exilio que comenzó tras el asesinato de Fernando Albán, padrino de su hija; la casa perdida; los años cuidando a otros lejos de los suyos. "Tengo mucha moral", afirma, y se permite mirar a su hija a los ojos sin remordimiento. A quienes la conocen, les agradece. A quienes no, les pide apenas una cosa, que suena a invitación abierta a todo un país: denme esa oportunidad.
Que su ejemplo encienda en otros el coraje de volver, de reconstruir y de creer. Venezuela necesita mujeres como ella: de carne y hueso, de riesgo y coherencia, dispuestas a poner la institucionalidad al servicio de la vida. Con el peso de la historia sobre los hombros y el respaldo de quienes confían en que una Venezuela democrática es posible, su regreso ya dejó una certeza que nadie podrá arrebatarle al país: el reencuentro ha comenzado.
https://t.co/EiDE3BsZCQ
NO ESTAN NEGOCIANDO QUIEN GROBERNARA VENEZUELA. ESTAN NEGOCIANDO LAS REGLAS DEL FUTURO
1/15
El comunicado de Washington sobre la reunión entre Dinorah Figuera y Jorge Rodríguez no habla de elecciones.
No habla de candidatos.
No habla de presidencia.
Habla de instituciones.
Y eso cambia todo.
2/15
Muchos leyeron el texto buscando quién gana.
Washington está hablando de otra cosa:
Quién escribe las reglas antes de que alguien gane.
La diferencia parece pequeña.
No lo es.
3/15
El comunicado establece una línea roja:
La transición no comienza con una elección.
Comienza con la reconstrucción del Estado.
CNE.
Garantías políticas.
Libertades civiles.
Instituciones.
Primero el tablero.
Después la partida.
4/15
Por eso el texto nunca menciona fechas electorales.
No es un olvido.
Es un mensaje.
Washington considera que todavía estamos terminando la fase de recuperación.
No en la fase electoral.
5/15
La palabra más importante del comunicado no es democracia.
Es "technical".
Trabajo técnico.
Ingeniería institucional.
Arquitectura del sistema.
Los arquitectos llegan antes que los candidatos.
6/15
Tampoco es casual que el comunicado legitime simultáneamente a Jorge Rodríguez y a Dinorah Figuera.
No está escogiendo un ganador.
Está construyendo una mesa.
Y las mesas sobreviven más que los gobiernos.
7/15
Desde la lógica del Estado Tutelado, el mensaje es transparente:
La estabilización ya ocurrió.
La recuperación está en marcha.
La transición será supervisada.
No improvisada.
8/15
Muchos siguen pensando en Venezuela como una guerra.
Washington ya la está tratando como una reconstrucción.
Son dos mapas distintos.
Y producen decisiones distintas.
9/15
Hay otra ausencia llamativa.
No aparece María Corina Machado.
No aparece ningún líder individual.
Sólo aparecen instituciones.
El héroe desaparece.
La estructura permanece.
10/15
La historia enseña algo incómodo:
Las transiciones exitosas casi nunca son protagonizadas por héroes.
Son protagonizadas por reglas.
Sudáfrica lo entendió.
Europa del Este lo entendió.
Venezuela está empezando a entenderlo.
11/15
La pregunta ya no parece ser:
¿Quién gobernará Venezuela?
La pregunta parece ser:
¿Bajo qué reglas se gobernará Venezuela?
Son preguntas completamente distintas.
12/15
Por eso el comunicado insiste en diálogo inclusivo.
No porque todos se quieran.
Sino porque todos deben quedar atrapados dentro de las nuevas reglas.
Esa es la esencia de una transición estable.
13/15
En ajedrez se busca capturar al rey.
En Go se busca controlar el tablero.
Washington está jugando Go.
Instituciones.
CNE.
Garantías.
Libertades.
Territorio antes que victoria.
14/15
El verdadero límite de la transición aparece entre líneas:
Se puede negociar representación.
Se puede negociar poder.
Se puede negociar cronogramas.
Lo que no se puede negociar es volver al caos.
15/15
Ese es el mensaje que muchos no están viendo.
La transición que comienza no busca decidir quién manda.
Busca decidir qué cosas nadie podrá volver a destruir.
Y cuando un país llega a ese punto, la historia ya cambió de dirección.
#Venezuela #TransicionDemocratica #DinorahFiguera #EstadoDeDerecho #PalabrayFuego
Ver el comunicado ⬇️
https://t.co/sN9jcpXKct
“At my direction, the United States Southern Command delivered a swift and lethal kinetic strike to successfully execute Niño Guerrero, the infamous leader of Tren De Aragua, one of the most bloodthirsty Terrorist Organizations on Planet Earth.” - President DONALD J. TRUMP 🇺🇸
Absolutamente increíble. Lo que hoy ha hecho Barcelona se recordará mucho tiempo. La Sagrada Familia, Gaudí y los que durante 140 años han creído en ello, lo merecían.
Venezuela, el botín que todos codician.
Esta nueva trama confirma los obstáculos que ha encontrado hasta Marco Rubio, en el propio poder político y económico en EEUU para poder mantener una política de máxima presión hacia el cártel en Venezuela.
Ya se impuso el 3 de enero.
¿Podrá derrotar esas intenciones hasta llegar al final?.
Aquí les explico cada detalle de la serie de artículos que hizo el medio "Politico" para destapar esta nueva conspiración contra la libertad de Venezuela.
No, esto no ha sido difícil y complejo solo por responsabilidad de los venezolanos.
El régimen ha dispuesto de nuestros recursos para comprarse ayuda en cada rincón y espacio de poder en este mundo.
11:14pm
Lo que hizo el chavismo con la Universidad Simón Bolivar es vergonzoso. La mejor universidad de Venezuela y una de las mejores escuelas de ingenieros de Latinoamérica quedó en ruinas. Diezmaron a las mejores universidades públicas, pero con la USB se ensañaron por odio a la excelencia y meritocracia.
#ANTICIPO Veo gente diciendo que está bueno el desalojo compulsivo, sin orden ni política criminal de las minas por parte de las FANB, que por cierto nada saben de seguridad ciudadana. A quienes dicen eso les tengo malas noticias: los pranes y delincuentes de alto perfil son los primeros en huir porqué mantienen contacto directo con las autoridades. Ellos terminarán en las ciudades, generando nuevas rentas criminales ya que más nada saben hacer. Se incrementará el secuestro, robos y extorsiones. Si no se aprehende a los cabecillas y se desmantela au financiamiento, lo que se hace es trasladar el conflicto a otra área.
🚨 | POLITICO publica en exclusiva:
La red que intentó evitar una postura fuerte de la administración Trump contra Maduro, y que hizo todo lo posible para que EEUU normalizara sus relaciones con Venezuela:
- El empresario asfaltero Harry Sargeant, amigo personal de Trump, recibió malas noticias cuando el presidente designó a Marco Rubio como secretario de Estado y a Mauricio Claver-Carone como enviado especial para América Latina.
- Si EEUU retomaba una postura fuerte contra el régimen chavista, podía perder uno de sus negocios más jugosos.
- Por ello, Sargeant empezó a conspirar para intentar imponer a alguien sobre Rubio y Claver-Carone: al diplomático Richard Grenell.
- Sargeant contrató a un excongresista de Illinois, Aaron Shock, para diseñar una estrategia que elevara a Grenell sobre Rubio.
- Juntos, Sargeant y Shock acordaron reuniones que le permitieron a Grenell negociar una liberación de presos políticos estadounidenses en Venezuela. Esto le daría puntos a Grenell que opacarían a Rubio.
- Como la operación de liberación de presos políticos para ayudar a Grenell no impuso la agenda de Sargeant, él, Shock y un consultor político, Benjamin Papermaster, organizaron a un grupo de inversionistas y tenedores de bono para financiar una campaña mediática que estuvo todo el 2025 presionando a la administración Trump para que negociara con Maduro y marginara su política de máxima presión: Shock enlistó a la “periodista” Laura Loomer (que intentó sacar a Claver-Carone).
- Por todo esto, el FBI está investigando a Sargeant. Según una fuente del Departamento de Justicia, los esfuerzos de Sargeant de amoldar la política exterior de Trump no quedarán “impunes”.
- - - -
- Sargeant vio sus múltiples negocios en Venezuela afectados por la política de presión y sanciones de Trump. Sargeant, quien se hizo amigo de Maduro y también era cercano a Trump, y donante de su campaña, empezó un esfuerzo para buscar que el presidente relajara su postura ante el régimen chavista.
- Sargeant se favoreció de la administración Biden, que estaba relajando la presión contra Maduro tras varias negociaciones que resultaron infructuosas.
- Llegó Trump en enero del 2025 y eligió como secretario de Estado a Rubio. En la esperaba estaba Grenell, quien quería el cargo.
- Luego, Trump designó a Grenell como enviado especial para varias misiones, entre ellas Venezuela. En ese momento se armó un conflicto inevitable: Rubio y Grenell, quien esperaba quitarle el puesto.
- Entonces, Sargeant contrató al excongresista Shock, quien se había hecho amigo de Grenell porque formaba parte de “círculos de republicanos gays”.
- Shock le decía a la gente que él había sido contratado como enlace con Grenell y que su misión principal era ayudar al diplomático a tumbarle el puesto a Rubio.
- Inmediatamente empezada la operación, Grenell logró concretar una tarea que normalmente tomaría mucho esfuerzo: la liberación de estadounidenses detenidos en Venezuela. Ello fue programado para el 31 de enero del 2025, para opacar el primer viaje de Rubio para América Latina.
- A Venezuela también viajaron juntos Shock y Sargeant. Discutieron con la entonces vicepresidente, Delcy Rodríguez, que Maduro liberara todos los presos estadounidenses a cambio de que Chevron volviera plenamente a Venezuela. Además, querían algo más: que Venezuela aceptara vuelos de repatriación.
- Sargeant luego organizó un encuentro entre Maduro y Grenell, donde se sellaría el acuerdo.
- Sin embargo, el “triunfo” de Grenell en Caracas no duró mucho. Los congresistas cubanosmericanos republicanos de la Florida exitosamente lograron que la administración volviera a imponer las sanciones a cambio de su apoyo a un proyecto de ley de Trump.
- Mientras, Rubio se iba poco a poco consolidando como el mejor funcionario de la administración. Y Grenell iba siendo marginado (encomendado a tareas menores como los incendios de California). Y Sargeant perdió su licencia en Venezuela poco después.
(SIGUE)
𝐋𝐚 𝐨𝐩𝐞𝐫𝐚𝐜𝐢ó𝐧 𝐦á𝐬 𝐜𝐚𝐫𝐚 𝐝𝐞 𝐥𝐚 𝐡𝐢𝐬𝐭𝐨𝐫𝐢𝐚 𝐫𝐞𝐜𝐢𝐞𝐧𝐭𝐞 𝐝𝐞 𝐕𝐞𝐧𝐞𝐳𝐮𝐞𝐥𝐚 𝐧𝐨 𝐩𝐮𝐝𝐨 𝐜𝐨𝐦𝐩𝐫𝐚𝐫 𝐥𝐨 ú𝐧𝐢𝐜𝐨 𝐪𝐮𝐞 𝐞𝐥𝐥𝐚 𝐭𝐞𝐧í𝐚: 𝐥𝐚 𝐫𝐚𝐳ó𝐧
Durante meses, una red financiada desde París, Mar-a-Lago y Wall Street trabajó para destruir la línea dura y marginar a quienes se negaban a negociar con Maduro. Fracasaron. Y el expediente que lo prueba acaba de salir a la luz.
Por Elizabeth Sánchez Vegas
𝑯𝒂𝒃í𝒂 𝒖𝒏𝒂 𝒔𝒐𝒍𝒂 𝒎𝒂𝒏𝒆𝒓𝒂 𝒅𝒆 𝒔𝒂𝒃𝒆𝒓 𝒒𝒖𝒊é𝒏 𝒕𝒆𝒏í𝒂 𝒓𝒂𝒛ó𝒏 𝒔𝒐𝒃𝒓𝒆 𝑽𝒆𝒏𝒆𝒛𝒖𝒆𝒍𝒂. 𝑬𝒔𝒑𝒆𝒓𝒂𝒓. 𝒀 𝒆𝒍 𝒗𝒆𝒓𝒆𝒅𝒊𝒄𝒕𝒐 𝒂𝒄𝒂𝒃𝒂 𝒅𝒆 𝒍𝒍𝒆𝒈𝒂𝒓, 𝒏𝒐 𝒆𝒏 𝒖𝒏 𝒅𝒊𝒔𝒄𝒖𝒓𝒔𝒐, 𝒏𝒐 𝒆𝒏 𝒖𝒏𝒂 𝒅𝒆𝒄𝒍𝒂𝒓𝒂𝒄𝒊ó𝒏 𝒅𝒊𝒑𝒍𝒐𝒎á𝒕𝒊𝒄𝒂, 𝒔𝒊𝒏𝒐 𝒆𝒏 𝒖𝒏 𝒆𝒙𝒑𝒆𝒅𝒊𝒆𝒏𝒕𝒆 𝒅𝒆 𝒍𝒐𝒃𝒃𝒚 𝒄𝒐𝒏 𝒎𝒐𝒏𝒕𝒐𝒔, 𝒏𝒐𝒎𝒃𝒓𝒆𝒔 𝒚 𝒕𝒓𝒂𝒏𝒔𝒇𝒆𝒓𝒆𝒏𝒄𝒊𝒂𝒔 𝒃𝒂𝒏𝒄𝒂𝒓𝒊𝒂𝒔.
El reportaje de Politico publicado hoy no es solo un escándalo político. Es algo mucho más significativo: es la prueba documental de que María Corina Machado tenía razón. No de forma aproximada. No en términos generales. En cada punto, en cada año, en cada momento en que la llamaron radical, intransigente, poco pragmática o inconveniente.
Lo que el reportaje revela, con nombres y cifras, es que detrás de cada voz que pedía “diálogo”, “negociación” o “realismo” frente a Maduro había una cadena de intereses económicos. Una firma de lobby en París, Forward Global, cobró $422,000 para montar una campaña mediática dentro de la Casa Blanca. Por cada post en redes sociales, pagaban $15,000 a influencers conservadores como Ryan Fournier y Juanita Broaddrick. Se compraron artículos de opinión en Fox News. Se contrató a Laura Loomer para atacar a Mauricio Claver-Carone. Y detrás de todo estaba Harry Sargeant III, empresario petrolero, miembro de Mar-a-Lago, socio de negocios de Delcy Rodríguez, cuya licencia de petróleo venezolano dependía de que la presión máxima contra Maduro desapareciera.
No eran idealistas con otra visión. Eran operadores con chequera. Y la persona que se interponía en su camino, la que llevaba años diciendo exactamente lo que el expediente prueba, era María Corina Machado. La pregunta que hay que hacer en público es esta: ¿cuántos de los que la atacaron estaban en esa cadena, directa o indirectamente?
La historia de esta vindicación empieza mucho antes del reportaje de Politico. Empieza cada vez que alguien la atacó por ser “demasiado dura.” Cada artículo que la describía como un obstáculo para la paz. Cada analista que le recomendaba “moderase.” Cada vez que la palabra “pragmatismo” se usaba como arma contra ella.
Hoy sabemos que ese pragmatismo tenía precio de mercado: $15,000 el post. $422,000 la campaña. Precios de catálogo para destruir la credibilidad de una mujer que no tenía nada detrás, solo convicción y veinte años de haber dicho lo mismo.
Ellos tenían una firma de lobby en París, $15,000 por post para influencers conservadores, jets privados a Caracas, artículos comprados en Fox News, acceso a Mar-a-Lago y relaciones directas con Delcy Rodríguez. Ella tenía once meses escondida en Venezuela, sin pasaporte, sin sueldo de nadie, sin lobby, sin firma, sin jet. Una medalla Nobel como único capital diplomático. Y la razón como único recurso. ¿Quién representa a Venezuela, el que cobra por defenderla, o la que pagó por ella con su libertad?
La operación estaba bien diseñada. El argumento central que Forward Global y sus clientes instalaron en medios conservadores era el de los “intereses energéticos de Estados Unidos”: si se aplicaba presión máxima a Venezuela, China ocuparía ese espacio. Era un argumento que sonaba estratégico, pragmático, casi patriótico. Y era, en esencia, el mismo argumento que el chavismo hubiera querido que circulara en Washington.
Funcionó durante meses. Grenell fue a Caracas. Se habló de acuerdos. Las sanciones parecían negociables. Y María Corina Machado seguía escondida en Venezuela, arriesgando su vida, insistiendo en que no había nada que negociar.
Rubio resistió. Claver-Carone resistió. Y cuando la red finalmente entendió que la línea dura no iba a ceder, uno de sus operadores escribió en un reporte interno: “esto se acabó.” Tenía razón, pero no en el sentido que esperaba.
𝑷𝒂𝒈𝒂𝒓𝒐𝒏 𝒊𝒏𝒇𝒍𝒖𝒆𝒏𝒄𝒆𝒓𝒔. 𝑪𝒐𝒎𝒑𝒓𝒂𝒓𝒐𝒏 𝒂𝒓𝒕í𝒄𝒖𝒍𝒐𝒔. 𝑪𝒐𝒏𝒕𝒓𝒂𝒕𝒂𝒓𝒐𝒏 𝒍𝒐𝒃𝒊𝒔𝒕𝒂𝒔. 𝑭𝒊𝒏𝒂𝒏𝒄𝒊𝒂𝒓𝒐𝒏 𝒏𝒂𝒓𝒓𝒂𝒕𝒊𝒗𝒂𝒔. 𝒀 𝒇𝒓𝒂𝒄𝒂𝒔𝒂𝒓𝒐𝒏. 𝑳𝒂 𝒐𝒑𝒆𝒓𝒂𝒄𝒊ó𝒏 𝒎á𝒔 𝒄𝒂𝒓𝒂 𝒅𝒆 𝒍𝒂 𝒉𝒊𝒔𝒕𝒐𝒓𝒊𝒂 𝒓𝒆𝒄𝒊𝒆𝒏𝒕𝒆 𝒄𝒐𝒏𝒕𝒓𝒂 𝑽𝒆𝒏𝒆𝒛𝒖𝒆𝒍𝒂 𝒏𝒐 𝒑𝒖𝒅𝒐 𝒄𝒐𝒎𝒑𝒓𝒂𝒓 𝒍𝒐 ú𝒏𝒊𝒄𝒐 𝒒𝒖𝒆 𝒆𝒍𝒍𝒂 𝒕𝒆𝒏í𝒂: 𝒍𝒂 𝒓𝒂𝒛ó𝒏.
El 3 de enero de 2026, fuerzas militares estadounidenses capturaron a Nicolás Maduro en Caracas. Sargeant no tenía su licencia. Grenell había sido marginado. Forward Global había concluido su participación en la campaña. Laura Loomer seguía escribiendo en X, pero nadie le prestaba atención en la Casa Blanca. Y María Corina Machado, la que no tenía lobby, la que no tenía jet, fue recibida en almuerzo privado por Donald Trump en la Casa Blanca el 15 de enero. Doce días después de que el régimen que ella combatió durante veinte años perdiera a su líder.
Y para que no quedara duda de quién ganó esta batalla, el propio Donald Trump salió públicamente a desautorizar a Sargeant en Truth Social: “No tiene autoridad, de ninguna manera, forma o modo, para actuar en nombre de Estados Unidos.” El hombre que gastó millones para tener acceso al poder fue repudiado por ese mismo poder ante el mundo entero.
En marzo fue recibida por segunda vez, con Trump, Rubio y Susie Wiles, para presentar su hoja de ruta para la transición democrática venezolana. La citaron para una tercera reunión. Nadie la había contratado para estar ahí. Nadie le había pagado $15,000 por su posición. Entró por la puerta principal con su nombre y su Nobel, a la misma Casa Blanca que Sargeant intentó comprar por la puerta trasera con Grenell, y que Susie Wiles le cerró en la cara.
Hay quienes leen el Manifiesto de Panamá, la propuesta que MCM presentó el 28 de mayo desde Panamá, como una señal de debilidad. Como una concesión al chavismo residual. Se equivocan. El Manifiesto no es una negociación. Es una trampa elegante tendida con precisión quirúrgica: obliga al gobierno interino de Delcy Rodríguez a decir públicamente si acepta o rechaza elecciones libres con observación internacional, candidatos sin restricciones y autoridades electorales neutrales, exactamente lo que el régimen más teme. Si aceptan, Venezuela gana. Si se niegan, y se van a negar, el mundo entero sabrá exactamente quiénes son. MCM no está cediendo. Está poniendo por escrito la condena que el régimen va a firmar con su propio rechazo.
Ese movimiento, paciente, inteligente, sin concesiones reales, es exactamente el mismo que ha definido su carrera entera. No gritó. No negoció. No cedió. Esperó. Y documentó. Y esperó más.
Veinte años de eso. Veinte años de que le dijeran que estaba equivocada. Veinte años de operaciones millonarias para convencer a Washington de que ella era el problema. Y hoy, en junio de 2026, con Maduro preso en Nueva York, con Sargeant sin licencia, con Forward Global disuelto, con Grenell marginado, María Corina Machado está viva, libre, con el Nobel como su único pasaporte y una agenda en la Casa Blanca."
𝑬𝒍𝒍𝒐𝒔 𝒕𝒆𝒏í𝒂𝒏 𝒕𝒐𝒅𝒐 𝒆𝒍 𝒅𝒊𝒏𝒆𝒓𝒐. 𝑬𝒍𝒍𝒂 𝒕𝒆𝒏í𝒂 𝒍𝒂 𝒓𝒂𝒛ó𝒏. 𝑮𝒂𝒏ó 𝒆𝒍𝒍𝒂.
Fuentes: Politico, The Intercept, Washington Post, Infobae, La Gran Aldea.
Lo que más me gusta de este artículo —que, por cierto, contiene muchísimos detalles para que los periodistas tomen nota— es que confirma muchos de los elementos que he venido señalando desde hace tiempo.
He sostenido durante años que existió una amplia convergencia de intereses entre sectores del Partido Demócrata y el régimen venezolano. Este artículo hace un buen trabajo exponiendo parte de esa realidad. Sin embargo, considero que aún quedan muchos detalles por salir a la superficie. Los seguiremos analizando a medida que aparezcan.
También volvemos a encontrarnos con el nombre de Juan Sebastián González. He sostenido públicamente que este individuo debería ser interpelado por el Congreso debido a su presunta participación en decisiones y maniobras políticas que afectaron el futuro de María Corina Machado como candidata presidencial en Venezuela, contribuyendo a las condiciones que observamos hoy.
Lo más preocupante es que, mientras continúan surgiendo nuevos elementos, varios congresistas de Florida y de otros estados parecen mirar hacia otro lado respecto a la dirección que tomó la política de seguridad nacional durante la administración Biden.
Recuerdo que el senador Rick Scott afirmó que tomaría cartas en el asunto, al igual que en lo relacionado con los 100 millones de dólares en recompensas ofrecidas por las principales figuras del llamado Cartel de los Soles.
Este tema está lejos de haber concluido.
https://t.co/Izx1AebFWd
#27May EL MUNDO de España: “Forrarse con el hambre y el terror de los venezolanos
Hay que ser el gen cancerígeno del peor hijo de perra para forrarse con el secuestro, tortura y asesinato de miles de venezolanos, fingiéndose mediador entre víctima y verdugo... abrazado al verdugo”.
Imagine if FBI agents entered Democratic Party headquarters while the President’s wife, brother, closest aides, mentor, party bosses and former top prosecutor were all under simultaneous investigation.
That is Spain right now.
Pedro Sánchez built his global brand as Europe’s “anti-Trump,” the progressive left’s moral alternative to populism, the darling of the New Yorker and the New York Times.
Now his Socialist Party is under criminal investigation, police have entered party headquarters, and the scandal is reaching the Prime Minister’s own inner circle.
https://t.co/TL2gI7lxic
Durante muchos años a varios de nosotros que no somos venezolanos, pero que siempre nos preocupamos por la causa de Venezuela, nos decían que eso era algo que “tenían que arreglar entre ellos”.
Y no, nosotros respondíamos que no, porque los venezolanos no solo se estaban enfrentando al régimen venezolano, se estaban enfrentando a toda una red criminal trasnacional que involucraba a diferentes países y múltiples actores internacionales.
Lo que está pasando con Zapatero es apenas la punta del iceberg de todo lo que había detrás. Un expresidente español llegó a tener minas de oro y ser traficante de presos políticos.
Tómense un minuto para pensar la dimensión de lo que estamos hablando y todo lo que nos falta por conocer.