@Susana_fb@camboue@ONVentura Y tienen falta de memoria también, cuando el ex Presidente Mujica trajo a aquella gente, no funcionó, no se adaptaron y al Uruguay le salió un montón de plata
Aquí hay que jugar fuerte y no es a las muñecas , el directorio del Partido Nacional necesita un presidente jugado , serio , genuino y que se pare firme , Jorge Gandini es el hombre, si estás de acuerdo rt y viva la Patria !
@ElInformante_1 Esto es verdad? se hace o es ? espero que los uruguayos sean más inteligentes, esto es la decandencia total, un papelón, una persona que no sepa hablar, no tiene oratoria ninguna, pero porque no sabe hablar? porque no sabe de los temas que le preguntan, no sabe nada.
Este video es un reconocimiento de Pedro Bordaberry a la figura de Jorge Batlle. "Se inmoló, sabía que se estaba inmolando pero lo hizo para que el país se recupere rápido" Varias historias sobre el presidente que enfrentó la crisis del 2002. #LaEntrevista#MalosPensamientos
Si gastas tu tiempo persiguiendo mariposas, estas se irán. Pero, si inviertes tu tiempo en construir un bonito jardín, las mariposas vendrán a ti.
Cuando te enfocas en tu crecimiento personal, todo lo que quieres vendrá a tí.
Recuerda: no persigas, atrae.
Hasta ayer y revisadas más el 50% de las firmas presentadas por el PIT y el FA: 53.316 fueron rechazadas(truchas, menores,duplicadas,excluidos, etc). A este ritmo si se revisan todas más de 100.000 serán rechazadas. Es muy preocupante la adulteración de la voluntad popular. No es casualidad.
Corral de ramas
Yamandú Orsi quiere entregar el manejo de la economía de un supuesto gobierno del Frente Amplio, a un técnico como Gabriel Oddone, con ideas absolutamente opuestas a las que promueve la izquierda radical y el PIT CNT.
En esa contradicción tan común, tan burguesa, de la izquierda uruguaya, Oddone, hijo de los historiadores Juan Oddone y Blanca Paris, integrantes de una generación de profesores universitarios alineados con la izquierda más ortodoxa, es un "niño mimado" de los sectores del "status quo" de la economía nacional, tanto de la prensa económica tradicional como de la academia más recalcitrantemente liberal y el empresariado más conservador. "Si bien a él podrían respaldarlo, todos saben que tiene a la banda de los radicales y el PIT CNT atrás, no va a poder hacer nada con esos 'nenes' presionando", señaló una de las fuentes frentistas consultadas.
"Es un economista aún más moderado que Astori", dicen por lo bajo algunos dirigentes frentistas, que creen "imposible que Orsi lo pueda bancar con el PIT CNT mordiéndole los garrones. Es el 'ministro' de la campaña electoral para ganar algún votito hacia el centro. Si Orsi gana la elección y se deroga la reforma previsional y las AFAPS, el escenario futuro será tan caótico que sólo un inconsciente agarra ese ministerio".
La conclusión para muchos analistas y observadores es que el Frente Amplio actual no está en condiciones "sicológicas" de gobernar por el tremendo desequilibrio interno que sufre, entre los que pretenden dinamitar el sistema de previsión social y las AFAPS, "haciendo finanzas" y "expropiando" los 22 mil millones de dólares de ahorros de un millón y medio de uruguayos, con aquellos que dicen ser moderados y suponen que pueden ir hacia el centro político buscando ese voto.
El abandono de la precandidatura presidencial del supuesto moderado, Mario Bergara, y su inmediato apoyo a Orsi demuestra hacia donde va la izquierda en esta campaña.
Dirigentes moderados, con escaso apoyo de bases y militantes, que se juntan con el MPP y el MLN Tupamaros, para evitar el predominio interno de los otros sectores radicales: comunistas, socialistas y sindicalistas, también con una menguada participación popular en sus movilizaciones.
Es un Frente Amplio muy distinto al de 2019. Desmovilizado, sin liderazgos, internamente desordenado, con una lucha sorda entre sindicalistas y políticos que se acentuó desde que asumió la presidencia del Frente Amplio, el ex PIT CNT, Fernando Pereira, desaparecido de los medios de comunicación en los últimos meses, por pedido expreso de los precandidatos, más algunos sectores que lo desautorizaron y lo consideran "contraproducente".
La verborragia sindical, su mala imagen en la población, su rostro adusto y sus enojos constantes con la prensa, lo han colocado en una incómoda posición en la interna frentista.
Por otro lado, salvo las posiciones ambiguas de Yamandú Orsi, que suele tener las dos opiniones sobre cada tema, el resto de la izquierda se ubica en la postura más radical que la situación permita. Los partidos comunista y socialista, con la estructura anquilosada y radical del sindicalismo, controlan la mayor parte de la estructura política del Frente Amplio y sus decisiones internas. El ejemplo de las posiciones internacionales en los distintos conflictos y las relaciones con los diferentes bloques es más que claro al respecto.
La lucha interna del Frente muestra a sindicalistas y dirigentes políticos que promueven la derogación de las AFAPS y la reforma de la seguridad social, sin dar ninguna opción ni solución al respecto, ni brindar una sola propuesta sobre el destino inmediato de los jubilaciones actuales y futuras. Se han embarcado en un capricho sin fundamento alguno para confrontar con el gobierno e intentar organizarse y dar batalla a la Coalición Republicana en la campaña electoral de octubre, que saben será complicada. Conocen el desastre que provocarían en la economía y en la sociedad, así como el caos que afectaría a todo el país, si triunfa su plebiscito.
Pero ese es el objetivo de la izquierda actual. Crear confusión, desazón, desinformación en la ciudadanía, imponer un discurso único, inexistente, irreal, virtual, como el de Carolina Cosse, que elude la realidad que la rodea e inventa un mundo paralelo, de ficción, entre la mentira y el delirio, un cuento que recita en sus actos políticos con voz sombría y fingida convicción, contando aquello en lo que ni ella misma cree.
Las historias sin sentido que expresa Cosse, la falta de conexión con los hechos, la carencia de contexto, de coherencia entre lo que sugiere y lo que efectivamente dice, reflejan a la perfección el momento de crisis interna que vive la izquierda uruguaya y el paupérrimo nivel político de su actual dirigencia.