No me cansaré de decirlo. Evita hablar de tu relación, de tu trabajo, de tus proyectos, de tus finanzas. Si todo va bien, solo agradece a Dios. No des pistas a tus enemigos. No todo el que te escucha le importas, solo está recogiendo información. Cuídate de la envidia.
El poco interés yo solo sé lo permito a los bancos, si no es pa aficiarnos, querer vernos siempre, diafrutar la vida y singar pila, entonces mejor suelta eso, ruede por ahí
Ve a hacer ejercicio,
No se lo digas a nadie.
Lee un libro,
No se lo digas a nadie.
Sal a correr,
No se lo digas a nadie.
Come sano,
No se lo digas a nadie.
Crea contenidos de valor,
No se lo digas a nadie.
Hermano,
"El que guarda su boca y su lengua, guarda su alma de angustias."
- Proverbios 21:23.
Ahora me lo tomo con más calma, pero qué duro es ver cómo cambió mi forma de ver y querer a las personas. Ya no idealizo, ya no me entrego igual. Aprendí a poner límites, pero en el fondo extraño la inocencia con la que solía querer.