Bruselas: inauguración de la iluminación de Navidad y sus mercadillos.
El "tolerante" Islam no permite que el cristianismo celebre su fiesta y, ayudado por los habituales progres, revienta la celebración, genera caos y hace huir a familias.
Inseguridad, miedo y ruina; eso traen
En Japon los oficiales no pueden recibir nada de la gente, ya que eso se considera un soborno, entonces la gente encontró una ingeniosa solución para cuando llueve, dejan caer paraguas para que los oficiales puedan taparse de la lluvia ☔
UN NIVEL DE RESPETO SUPERIOR.
Ninguna sociedad tiene futuro si los estudiantes le faltan el respeto a sus maestros.
En El Salvador ya sembramos así en el pasado, y todos vimos la mala cosecha que eso nos trajo.
Si queremos un futuro diferente, hay que sembrar diferente, y para eso se necesita disciplina.
¡Barbarie en un colegio de Panamá! Lado izquierdo dos estudiantes adolescentes agreden de manera salvaje a una docente y los estudiantes gritan consignas. Lado derecho, el mensaje del presidente Nayib Bukele reflexionando sobre lo que debe ser disciplina, y lo que generó negativamente en El Salvador durante mucho tiempo al no existir esa disciplina en la educación ¡Grande @nayibbukele! Falta mucho por cambiar en la educación de América Latina
No hay derecho para tanto abuso, incomodidad y calvario al que ha sometido el @MuniSamborondon a quienes aspiran usar una vía q debió estar reestructurada hace semanas ya.
Retornos destruidos, avenidas sin señalización, maquinaria en plena vía, obstáculos, caos y desorden que no merecen los ciudadanos...es insostenible!!!
Hace años apareció en Ecuador una “nueva élite” de jóvenes empresarios milagrosos, menores de 35 años, surgidos literalmente de la nada. No se conoce su giro de negocio, no existe su producción, no tienen historia empresarial… pero viven como magnates.
Autos de altísima gama —sin placas, por supuesto—, bolsillos llenos de efectivo, viajes de lujo, relojes que cuestan más que una casa y una rutina empresarial digna de Netflix: gimnasio, bares caros y restaurantes de moda. ¿Y el Estado? Ausente. Ciego. Cómplice por omisión. Un país con controles antilavado de chiste creó el ecosistema perfecto para esta fauna.
“Jóvenes exitosos” en un país quebrado. “Empresarios” sin empresa. “Ricos” sin origen del dinero.
Y lo más trágico: todos terminan igual. Acribillados o presos. Porque esta “economía paralela” no tiene jubilación, solo dos puertas de salida.
La responsabilidad no es solo de los criminales: es de un Estado que no controla nada y de una sociedad ciega, sorda y muda que normaliza lo anormal, celebra lo ilícito y aplaude el lujo manchado.