Doy mucho porque soy mucho, me encanta dar todo lo que tengo y no me arrepiento de nada, si me fallan que me fallen, pero aquí no pierde el que da, pierde el que no valora.
Nunca juzgaré a una persona que se rompe y comienza a llorar por algo pequeño, porque sé muy bien que no está llorando solo por eso, sino por todo lo que ha estado aguantando hasta ese momento.