No acepté tu muerte en el velorio, ni en el entierro. Lo acepté cuando al día siguiente entré a tu cuarto y tú ya no estabas, cuando tu ropa seguía guardada, cuando no estabas para comer con nosotros. Ahí fue que entendí que nunca más te iba volver a ver.
COSAS QUE ENTUSIASMAN A LOS INTROVERTIDOS
1. Planes cancelados
2. Cafeterías vacías
3. Noches largas y tranquilas
4. Iluminación tenue
5. Una vida tranquila y privada
¿Estamos de acuerdo?