Cada día confirmo un poco más que el coqueteo no es mi fuerte. Soy ese que, en pleno intento de ligar, acaba compartiendo un dato curioso que nadie pidió.
Hay algo profundamente desconcertante en sentir atracción por alguien y descubrir que la cercanía es un privilegio inalcanzable. Con el tiempo, esa distancia deja de ser una simple circunstancia y termina convirtiéndose en una silenciosa forma de desesperación.
Tuve un inusual arrebato de sociabilidad y, sin darme cuenta, terminé integrado en un grupo. Ahora no sé si dar los buenos días o esperar a sentirme igual de conversador que anoche.
Cómo desearía no meditar tanto antes de atreverme a interactuar. A veces, la introversión me lleva a borrar cinco veces —o más— aquello que estoy por escribir. Quizá, en otro universo, sería locuaz y rodeado de amistades, en este, parezco hecho para las cuevas.
Me costó un tiempo comprender que una planta que crece lentamente no siempre está enferma. A veces, mientras el mundo espera hojas, ella elige echar raíces. Desde entonces entendí que no todo crecimiento necesita ser visible para ser verdadero.
Gracias a house of the dragon volvió a surgir en mí el deseo de editarme como Daemon, inicialmente por mera curiosidad. Sin embargo, el resultado fue tan satisfactorio que ahora quiero adoptarlo como mi estilo. No más.
@cartavainilla Comparto el mismo gusto. Más que organismos pasivos, las plantas son excelentes indicadores de las condiciones ambientales por igual. Basta aprender a interpretar su lenguaje para entender qué está ocurriendo incluso antes de que el problema se agrave, es fascinante.
He de agregar que no toda la economía busca aquello. Más bien, pienso que ambas parten de un mismo principio, administrar la escasez. La economía lo hace con los recursos. La poesía, con las palabras.
Curiosamente, al trabajar en algo tan cercano a la economía, terminé encontrando un paralelismo inesperado con la poesía. Ambos buscan prescindir de lo superfluo para conservar únicamente aquello que posee verdadero valor. decir lo indispensable para sugerir lo infinito.