Los mismos monos, los mismos viejos personajes, los mismos cuentos. Estos comunistas criminales viven perseguidos por las "tres moiras" de su maldición: no saben, no pueden y no quieren hacer un coño. Todo lo improvisan, pero incluso eso lo hacen tarde. Y viven echando cuentos.
No caigan en la guerra psicológica que quiere imponer el régimen. Buscan desmoralizarnos y que bajemos la guardia.
Ellos saben que nuestra victoria es arrolladora e imposible de pasar por arriba, ni con el fraude.
Tenemos que estar FIRMES, HASTA EL FINAL. LO VAMOS A LOGRAR.