al final, uno sólo busca alguien a quien contarle las bobadas que pasaron en el día y que genuinamente se interese por eso, que escuche, que pregunte, que se ría
me quiero casar con alguien que ame los viajes inesperados, los detalles sin motivo, bailar en cualquier lugar, ver los atardeceres y pasar tiempo en familia