Nuestra Copa del Mundo no podía haber elegido mejor lugar para iniciar la #NationsLeague.
🫂 Ceuta, pueblo ceutí: el camino empieza con vosotros.
#VamosEspaña
En el apagón no funcionaron los semáforos de TODO el país y, aun así, apenas hubo accidentes. Como si condujésemos mejor *sin* semáforos.
¿Sabéis por qué? Por una fuerza invisible que gobierna TODOS NUESTROS MOVIMIENTOS: la psicología de la percepción.
Esto os va a molar 🧵⤵️
La consternación de una trabajadora de un centro de menores tras el asesinato de una compañera en Badajoz: "Los menores son cada vez más agresivos. Pedimos hablar con el Gobierno, es necesario un cambio en la edad penal del menor. Les sale barato matar" https://t.co/2yK7qmvhV0
Vamos, @RafaelNadal!
As you get ready to graduate from tennis, I’ve got a few things to share before I maybe get emotional.
Let’s start with the obvious: you beat me—a lot. More than I managed to beat you. You challenged me in ways no one else could. On clay, it felt like I was stepping into your backyard, and you made me work harder than I ever thought I could just to hold my ground. You made me reimagine my game—even going so far as to change the size of my racquet head, hoping for any edge.
I’m not a very superstitious person, but you took it to the next level. Your whole process. All those rituals. Assembling your water bottles like toy soldiers in formation, fixing your hair, adjusting your underwear... All of it with the highest intensity. Secretly, I kind of loved the whole thing. Because it was so unique—it was so you.
And you know what, Rafa, you made me enjoy the game even more.
OK, maybe not at first. After the 2004 Australian Open, I achieved the #1 ranking for the first time. I thought I was on top of the world. And I was—until two months later, when you walked on the court in Miami in your red sleeveless shirt, showing off those biceps, and you beat me convincingly. All that buzz I’d been hearing about you—about this amazing young player from Mallorca, a generational talent, probably going to win a major someday—it wasn’t just hype.
We were both at the start of our journey and it’s one we ended up taking together. Twenty years later, Rafa, I have to say: What an incredible run you’ve had. Including 14 French Opens—historic! You made Spain proud... you made the whole tennis world proud.
I keep thinking about the memories we’ve shared. Promoting the sport together. Playing that match on half-grass, half-clay. Breaking the all-time attendance record by playing in front of more than 50,000 fans in Cape Town, South Africa. Always cracking each other up. Wearing each other out on the court and then, sometimes, almost literally having to hold each other up during trophy ceremonies.
I’m still grateful you invited me to Mallorca to help launch the Rafa Nadal Academy in 2016. Actually, I kind of invited myself. I knew you were too polite to insist on me being there, but I didn’t want to miss it. You have always been a role model for kids around the world, and Mirka and I are so glad that our children have all trained at your academies. They had a blast and learned so much—like thousands of other young players. Although I always worried my kids would come home playing tennis as lefties.
And then there was London—the Laver Cup in 2022. My final match. It meant everything to me that you were there by my side—not as my rival but as my doubles partner. Sharing the court with you that night, and sharing those tears, will forever be one of the most special moments of my career.
Rafa, I know you’re focused on the last stretch of your epic career. We will talk when it’s done. For now, I just want to congratulate your family and team, who all played a massive role in your success. And I want you to know that your old friend is always cheering for you, and will be cheering just as loud for everything you do next.
Rafa that!
Best always, your fan,
Roger
Es decir, que si no llegan a llamarlos, ¿ni siquiera envían una alerta que ya fue muy tardía por la incompetencia de la Generalitat? Mazón ha de dimitir, pero no ha de hacerlo sólo Mazón dentro del gobierno valenciano.
El problema de la izquierda indefinida que gobierna España, que es básicamente el PSOE y sus homúnculos y furúnculos desde Sumar y Podemos hasta la asociación universitaria más afín, pasando por UGT y CCOO y varios medios de comunicación de masas, es que creen que el "pueblo" español sólo son ellos. Y todo lo demás es "ultraderecha". Pero el pueblo es la parte viva de la Nación, que hereda el legado de los que ya no están y que legará la nación a los que vengan después. Ese pueblo es diverso, está dividido en clases sociales, pero bien canalizado puede actuar políticamente como está ocurriendo en Valencia.
La izquierda indefinida ha visto cómo otros grupos se le han adelantado en lo que respecta a la ayuda a los damnificados por la gota fría. ¿Por qué? Porque dependen tanto del PSOE para existir que gastan más energías en defender al partido más antiobrero y antinacional de España que en luchar por ese pueblo español que tanto dicen representar. El PSOE es el cáncer de España, y hay que extirparlo. Y al extirparlo a él el PP caerá también, que es otro cáncer nacional a extirpar.
Esa izquierda indefinida, caniche, woke, subordinada ideológicamente al Partido Demócrata de EEUU y a las Universidades yankis, tiene cero contacto con el pueblo español. Lo desprecia. Odia sus sentimientos patrióticos, su acervo cultural, su antropología, su pulsión nacional y popular. Odia a la clase obrera española porque ésta se mancha las manos y arriesga su vida por sus iguales, por su Patria, todos los días. Es una izquierda que ya dejó de reivindicar al proletariado porque no es proletariado. Son ricos o nuevos ricos, individualistas, cosmopolitas. Su único proyecto político es vivir del Estado y parasitarlo mientras odian al pueblo. Son una casta repugnante.
España no tendrá futuro si no arrasa con esa izquierda indefinida. Ya es una cuestión de vida o muerte para España como nación.
Pasarán los días y la cifra de fallecidos crecerá, nos sobrecogerán los datos y los homenajes se replicarán. Esto no es La Palma. Esto es un desastre humanitario monumental. Por eso, no deberemos olvidar para intentar en el futuro cambiar algo:
1. El Estado de las Autonomías está colapsando: los protocolos, la burocracia y los intereses partidistas ahogan la posibilidad de tomar decisiones eficaces en situaciones de emergencia. Los vecinos de Valencia están pagando el precio de un sistema incapaz de coordinarse en momentos de necesidad.
Inicialmente, el ejecutivo valenciano quedó en shock y fue incapaz de responder en la previsión, a tiempo real, tras la riada y en hacerlo bien.
2. Un Estado sin reflejos y sin liderazgo: la administración central pareció igualmente paralizada. No hay nadie al volante que pueda saltarse las barreras autonómicas y actuar con celeridad ante el fallo sistémico del autonómico. No hubo mando único y el miedo al conflicto entre instituciones, paralizó al ejecutivo central.
En consecuencia, lo que tenemos parece un Estado fallido inicialmente, incapaz de responder con la rapidez y eficacia que se requería. Todavía sigue lejos de lo imprescindible.
3. Una desconexión insalvable entre los políticos y la realidad: los dirigentes parecen vivir en un mundo paralelo, desconectados de las necesidades de la ciudadanía. Este abismo entre “los de arriba” y el pueblo es cada vez más evidente y peligroso.
Diputados valencianos votando los consejeros de RTVE mientras sus vecinos se enfrentaban a la mayor catástrofe humanitaria que ha vivido esta país, es una diapositiva que no borraremos. Que esos diputados no antepusieran la dignidad y la solidaridad a no enfadar a nadie de su partido que les niegue entrar en listas en el futuro, es un insulto.
y 4. Políticos sin experiencia práctica y rodeados de mediocridad: poner al mando de instituciones a personas cuya experiencia se limita a ganar campañas electorales o navegar en el ámbito político es arriesgado.
La falta de experiencia en la gestión de situaciones complejas, sumada a la tendencia a rodearse de personas poco capaces para brillar más, es una combinación suicida. Los resultados hablan por sí mismos.
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Este "desastre político" revela las carencias de un Estado que parece fallar en su misión de proteger a sus ciudadanos. Hablan de poner todos los medios como si fuera un villancico, pero esos medios no son suficientes ni capaces. Los medios son los vecinos.
El Estado ha tenido un fallo multiorgánico. El Estado sigue ausente en términos generales durante cuatro días. Ahora incluso, se percibe una falta de coordinación que pone en peligro a los miles de voluntarios que se lanzan a ayudar con todo lo que tienen.
Muchos defienden que el Estado no puede atenderlo todo tan rápido y que esto es normal. El Estado son todas las administraciones, todas. Y las imágenes que vemos dentro del área catastrófica es un escenario en un estado de funcionalidad colapsado. Se observa que el Estado ha perdido su capacidad de respuesta adecuada ante la emergencia, evidenciando lo que podría describirse como un Estado Fallido o Colapsado
Foto: Alberto Saiz/AP
Tenemos una logística montada en Arganda del copón, insisto, si habéis recolectado en vuestra parroquia, colegio, donde sea, traedlo aquí y lo plantamos en la Zona 0 en 4h.
C/ del Olivo, 28, Arganda del Rey (Madrid)
DIFUNDID
Mil gracias a todos
Many thanks to all
Merci beaucoup à tous
Grazie mille à tutti
谢谢大家
شكرا لكم جميعا
תודה לכולכם
Obrigado a todos
Vielen Dank euch allen
Tack alla
Хвала свима
Gràcies a tots