“Y si mal os parece servir a Jehová, escogeos hoy a quién sirváis... pero yo y mi casa serviremos a Jehová.” (Josu 24:15).
En el distorsionado mundo donde vivimos se hace necesario que como miembros del cuerpo de Cristo nos levantemos y con firmeza delimitemos nuestra posición.
"Jehová es mi fortaleza y mi escudo; en él confió mi corazón." (Salmo 28:7).
Imagina un soldado en medio de una batalla, equipado con un escudo robusto que lo protege de los ataques enemigos. De la misma manera, Dios actúa defendiéndote de las adversidades y tentaciones.
"...he aquí yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo." (Mateo 28:20).
Una de las mas grandes promesas que tenemos en la palabra de Dios es la de Jesús hasta el final de los días. Es el mismo Dios que te creó y salvó. Su presencia es tu mayor tesoro.
"En el día que temo, yo en ti confío." (Salmo 56:3).
El miedo es un sentimiento que muchas veces ayuda en la supervivencia, otras veces inmoviliza.
Cuando el miedo te ataque, busca refugio en Dios. Él es tu fortaleza y tu paz.
EL DESAFÍO DE HOY:
"Diste lluvias abundantes, oh Dios; refrescaste la heredad agotada. Los que son de tu grey han morado en ella; De tu bondad, oh Dios, has provisto para el pobre." (Salmo 68:9-10).
La bondad de Dios te sostiene y provee todo lo necesario para tu vida.
EL DESAFÍO DE HOY
*Juan 9:37-38 TLA*
[37] Jesús le dijo: —Lo estás viendo. Soy yo, el que habla contigo. [38] Entonces el joven se arrodilló ante Jesús y le dijo: —Señor Jesús, creo en ti.
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