Estamos dejando morir la sanidad pública.
La estamos dejando morir despacio,
sin ruido de sirenas,
sin titulares que duelan lo suficiente.
La dejamos morir en listas de espera eternas,
en consultas de cinco minutos,
en profesionales exhaustos que ya no pueden más
aunque quieran darlo todo.
La sanidad pública no cayó del cielo.
No fue un regalo.
Fue una conquista.
Costó décadas de lucha, de acuerdos, de impuestos compartidos,
de la idea radical de que la salud no es un lujo,
sino un derecho.
Que enfermar no debería significar arruinarse.
Que nacer pobre no debería condenarte a morir antes.
Y sin embargo hoy la tratamos como algo prescindible.
Como si fuera un gasto molesto
y no una inversión en dignidad.
Yo llevo más de media vida enferma.
He visto la sanidad desde dentro,
desde la camilla, desde la bata abierta por detrás,
desde el miedo antes de una prueba,
desde el alivio cuando alguien te mira a los ojos
y te cree.
Y lo digo claro: así como está ahora, es deplorable.
No por su gente. (Hay de todo, cómo en todos lados)
Nunca por su gente.
Porque hay médicas, enfermeros, auxiliares, celadores, técnicos
que siguen tirando del carro con el cuerpo roto.
Que se saltan descansos.
Que cargan con más pacientes de los que pueden atender dignamente.
Que se van a casa con culpa por no haber llegado a todo.
Gente competente, vocacional, humana…
a la que el sistema está asfixiando.
No es que no quieran.
Es que no les dejan.
Un sistema diseñado para aguantar lo justo,
para parchear en lugar de cuidar,
para empujar a quien puede a la privada
y abandonar a quien no.
Un sistema que normaliza el colapso
y llama “incidencia puntual”
a lo que ya es estructural.
Mientras tanto, los enfermos aprendemos a esperar.
A esperar citas.
Resultados.
Derivaciones.
Respuestas.
A esperar incluso cuando el cuerpo ya no puede esperar más.
Y lo más peligroso de todo
es que nos estamos acostumbrando.
A que funcione mal.
A que duela.
A que falle.
Pero la sanidad pública es uno de los últimos lugares
donde aún somos iguales.
Donde tu cuenta bancaria no debería decidir
si te salvas o no.
Dejarla caer es romper el pacto más básico de una sociedad:
cuidarnos.
Defenderla no es ideología.
Es supervivencia.
Es memoria.
Es respeto a todo lo que costó construirla
y a toda la gente que hoy sigue sosteniéndola con las manos desnudas.
Yo no hablo desde un despacho.
Hablo desde un cuerpo enfermo
que necesita una sanidad pública fuerte para vivir.
Y como yo, millones.
No la dejemos morir.
Porque cuando muera del todo,
no podremos curar
la herida social que quedará.
Noah Higón @GVAsanitat@sanidadgob #EnfermedadesRaras
Oye, una idea que se me ocurre, ¿Por qué no damos las ayudas en función de la renta y no de la edad?
Todo para los menores y los mayores, y a una gran parte de generación joven que no se puede ni independizar, que se apañen.
Nadie daba un duro por nosotros. Defensa numantina como ha dicho @albertoowono.
Aquí estamos, porque lo merecemos.
¡Hasta el final, vamos, @CDLeganes! 💪💪💪
#BarcaLeganés
No mandas a los militares. No mandas a la policía. Dejas que tu pueblo se muera en la peor catástrofe natural de la historia reciente de España para sacar rédito electoral y solo apareces para hacerte la foto.
Pedro Sánchez, Mazón y el Rey de España tienen lo que merecen.
Te pasas el día diciendo que somos un país que va como un cohete y estamos en una situación de un país tercermundista: falta de prevención, negligencia a todos los niveles y problemas para reaccionar y prestar la ayuda necesaria.
Butarque se cita con la historia.
Ipurúa espera su oportunidad
Leganés - Elche | @vamos por M+ (dial 8)
Eibar - Real Oviedo | @MovistarPlus + 2 (dial 176)
📺 𝗠𝗨𝗟𝗧𝗜𝗚𝗢𝗟:
LALIGA TV por M+ (dial 54)
LALIGA TV HYPERMOTION por M+ (dial 56)
#LaCasaDelFútbol
Hasta aquí hemos llegado!
Después de las noticias desastrosas que surgían de la @CELAD_esp y viendo que algunas de ellas relacionaban el atletismo español, hemos decidido actuar.
Se acabó el quedarnos de brazos cruzados.
Ganarán (como hoy), empatarán o perderán, pero este es el Lega que quiero y con el que me identifico.
Disfrutemos de la noche, pepineros.
#EspanyolLeganés