Vi un texto que decía: "No hablo mal de la gente que alguna vez amé, pero seré honesta sobre lo que yo viví. Y si eso les molesta, entonces tal vez debieron portarse mejor conmigo." Y estoy completamente de acuerdo.
Soltar nunca es fácil, y mucho menos cuando se trata de soltar a alguien que para ti es importante. Despedirse por obligación duele tanto, que a veces te rompe en tantos trozos que dudas que vuelvas a ser tú, pero con el tiempo te das cuenta de que era lo mejor que pudiste hacer.
A mí no me gusta sacar nada en cara, pero algún día me gustaría contar muchas cosas, sólo para que sepan que mal agradecidas pueden llegar a ser algunas personas y después se ponen en papel de víctimas.
Mi verdadero "open eyes" es dejar de apoyar gente que no es recíproca. Si me dan ausencia, doy ausencia. La indiferencia, la devuelvo; si están, yo estoy; si me dan confianza, soy leal... recíproco todo, desde el amor hasta el desinterés.
Jamás voy a entender a quienes te lastiman profundamente y, aun así, tienen el descaro de hacerse las víctimas, indignarse y marcharse como si los hubieran herido a ellos.
Ni rica ni pobre, pero me compro lo que se me antoja y si quiero algo trabajo hasta conseguirlo, pero nunca me quedo con las ganas.
(A la vida hay que apostarle y batallarle para no ser del montón)
Hablaste mal de mí y me dejaste mal parada delante de todos, con la misma boca que me contabas todos tus problemas y decías que era la única que estuve ahí cuando el mundo se te vino encima