Mi gato todo tranquilo sin saber que ahora lo voy a tener que secuestrar y llevar a una veterinaria que me va arrancar un ojo de lo que me va a cobrar.
El dolor de saber que no se pudo, pero que lo diste todo, que no dejaste de creer nunca, que con amor y pasión tuviste un viaje inolvidable, con momentos felices que valen mucho más que aquellos tristes, no muchos entienden esto, gracias Capitán.