No les gustaba el Diego: que era arrogante, tramposo, falopero. Vino Messi, otro perfil y tampoco les gustó, que es un mal ganador y un mafioso de la FIFA. ¿No será que les jode que los mejores de la historia sean sudacas y que esten orgullosos de ser argentinos? Por ahí si.
Creer que el campeón del mundo, bicampeón de América, campeón de la Finalissima y un equipo que perdió apenas 5 partidos en 7 años pasa de ronda por un arreglo con la FIFA suena, como mínimo, llamativo.
Capaz no es análisis.
Capaz es dolor. O envidia.
Qué sé yo.