Some angles generate pleasure, admiration and a lot of desire, this one in particular brings out my most animal side, my wildest and most sexual instinct. I declare myself addicted to hairy asses!
Lo duro (y el placer fotográfico)
Sudor, pulsión, cosa dura…
y una cámara que no juzga, solo observa.
Esta historia no se mira:
se completa en tu mente.
Entre sombras y placer fotográfico,
el erotismo hace lo que mejor sabe hacer:
dejarte con ganas
La boca
Hace mucho tiempo no subía fotos.
Y no es casualidad empezar por la boca.
La boca habla, provoca, insinúa… y miente poco.
Acá todo empieza así: labios entreabiertos, respiración lenta,
y esa primera imagen que no muestra todo,
pero ya te hizo pensar demasiado.
El deseo
Deseo.
Ese que no pide permiso y se activa con sombras,
con una bola de billar quieta,
con la tensión de lo que podría pasar.
No ves el cuerpo entero,
pero tu cabeza ya lo desnudó mejor que yo.
El calor
Calor.
Luces tenues, piel húmeda, silencio pesado.
El sudor no es esfuerzo: es consecuencia.
Cada sombra censura…
y cada censura te obliga a imaginar más fuerte.
Ahí está el verdadero juego.