Yo no sé, pero Danna Paola es la prueba representativa de que El Mexicano está acostumbrado a ser un envidioso y mal vibroso cuando alguien la está rompiendo más allá de sus perspectivas
no se obliga a nadie a que te escuche, a que te dedique su tiempo, a que se quede, no se obliga a nadie a que te quiera con la misma intensidad que quieres tú, porque las acciones valen más cuando las hacen por iniciativa propia y no por obligación.