Otra cosa que no entiendo de los festejos es por qué después de las velitas todos hacen cola para saludar (nuevamente) al cumpleañero, es rarísimo chicos, no tiene sentido.
No te fuiste. Estás en cada rayito de sol que me pega en la cara cuando el sol se va escondiendo, de esos que se disfrutan. En cada vientito suave, de esos que son una bocanada de aire fresco. Estás en cada flor con aroma dulce. En cada día. Jamás te fuiste, ni te vas a ir.
Cada persona lleva el duelo como puede.
No como le dicen. No como esperan. Como puede.
Hay quien llora en voz alta y quien se rompe en silencio.
Quien necesita hablar de esa ausencia todos los días
y quien guarda el nombre en un cajón
porque pronunciarlo le desarma.
Hay quien recoge sus pedazos rápido
y quien tarda meses en entender
que la vida sigue aunque duela.
El duelo no tiene calendario.
No entiende de prisas ni de frases hechas.
No se cura con un “ya deberías estar mejor”.
Se atraviesa.
Se respira.
Se sobrevive.
Porque perder a alguien
no es dejar de quererle,
es aprender a quererle
de otra manera.
Y cada uno encuentra esa manera
cuando puede.
Como puede.
No acepté tu muerte en el velorio, ni en el entierro. Lo acepté cuando al día siguiente entré a tu cuarto y tú ya no estabas, cuando tu ropa seguía guardada, cuando no estabas para comer con nosotros. Ahí fue que entendí que nunca más te iba volver a ver.
En el momento en que pierdes a un padre, llega un punto en el que empiezas a medir cada tristeza frente a esa pérdida y nada vuelve a doler tanto. Terminas respondiendo a la vida con una especie de indiferencia; no porque no te importe, sino porque ya has sobrevivido a lo peor 🥺
"Una mujer cuyo estado de ánimo mejore con un libro, un poema, una canción o una taza de café, no será derrotada por nadie. Incluso la vida pierde con ella."
- Mario Benedetti
Mi baile inolvidable fui yo, porque incluso atravesando el caos, con la mente cansada, y el alma rota, seguí avanzando. Y hoy, sin miedo a lo que venga, seguiré bailando en mi historia.
Si hay algo que he aprendido del duelo, es a tomar fotos. Toma fotos de todo, en todas partes, de cada persona que amas y de cada recuerdo que quieras conservar. Porque en algún momento, eso será todo lo que te quede y es la única manera en la que te sentirás cerca de ellos
Cuando se te muere alguien que amas se te resetea toda la vida, es abrir los ojos a una nueva realidad.
Sientes que el mundo debería llorar contigo pero no, el mundo sigue, el luto solo lo vives tú, te duele ver como la vida sigue para todos pero de forma distinta para ti.
El proceso del duelo te refuerza la idea de que ya estás en otro nivel de consciencia, además de que te entiendes mucho más con personas que ya tuvieron una pérdida, hay algo que te protege, te ablanda y puedes identificar quienes ya y quienes aún no 🥺
Usted se puede poner ropa interior amarilla, comerse tres ollas de lentejas, recibir el año nuevo con billetes en la mano, salir corriendo a la calle con maletas, esconderse debajo de la mesa y atarugarse con las 12 uvas mientras pide deseos al universo, pero si usted anda pendiente de lo que hacen otros con su vida, en lugar de enfocarse en la suya, créame, nunca va a dejar de ser un espectador de la alegría de los demás. Usted nunca va a ser el protagonista de su propia vida.
He dicho.-
Tienes derecho a pasar la Navidad a tu manera. Sin tantos compromisos. Sin agenda llena. Sin tener que ir a donde no te apetece ir. Puedes quedarte en casa, descansar, desconectar del ruido, ver pelis solo o compartir con quien realmente te hace bien.