una vez le quise explicar a una alemana qué son los redondos pero no hizo falta porque al minuto de que empezó a sonar tarea fina en el colectivo varios pasajeros que obviamente no nos conocíamos entre sí nos pusimos a cantar. “¿ves? ésto son los redondos”, le dije
Cuanto más entendes el mundo, menos podes habitarlo ingenuamente. El costo del saber es igual a amplificar el padecimiento, porque amplifica la percepción del deseo insatisfecho (Schope).