Tuvimos nuestra última discusión y me dije a mi misma por mas oportunidades que quisiera darnos nunca vas a cambiar. No eres malo, tienes un buen corazón pero.
(Yo no soy la mujer con la que quieres hacer bien las cosas).
Tengo una regla inquebrantable: te doy el doble de lo que me das, pero te quito todo en el momento en el que me fallas. Mi paz es cara, y mi capacidad para irme y no mirar atrás es mi rasgo más fuerte.