Que bonita se ve la vida cuando ya no esperas nada de nadie, cuando aceptas las cosas como son.
Si se va alguien, que le vaya bien.
Y si llega alguien, bienvenido sea.
4 años sin tomar.
1462 días.
No fue dejar el alcohol, fue dejar de huir de mí.
Aprender a sentir sin anestesia.
Ver a otros destruirse como yo me destruía y aceptar que no puedo salvarlos.
Pensé que ya había hecho las paces con el alcohol… pero me di cuenta que no quiero ningún tipo de relación con él. No me suma, no me hace bien, y simplemente ya no lo quiero en mi vida. Ni un poquito.
Este mes se cumple un año que comenzó esta aventura que parecía imposible. Hoy estamos a días de hacerla realidad. Qué locura todo lo que hemos logrado en tan poco tiempo