Nos toca, como siempre, volver a empezar, empezar una y otra vez, crisis tras crisis, evento tras evento, siempre nos levantamos y seguimos. ¡ADN Venezolano!
Que relativo es todo cuando levantarte, tener techo, electricidad y agua y haber podido tomar café, con la familia más cercana viva es una bendición inconmensurable. Secar las lágrimas y seguir apoyando en lo que se pueda es la tarea. Gracias a los que han dado tanto más allá de sus fuerzas y con sus uñas. Ánimo y fuerza.
La bendita desinformación, los que la repostean y envian por redes y whatsapp y los despreciables que la ocasionan:
- El apagón de Corpoelec
- La alerta de tsunami
Hace falta tanta ayuda para ponerse creativos, consigan la raíz de estos casos para condenarlos
Estamos en una tensa calma difícil de manejar y entender... ninguno tiene la verdad absoluta y buscarla es desgastante. Ante esto, paciencia y tranquilidad, no es fácil decirlo, pero es lo que toca.