Egresado de la UAS gana el Premio Nacional de Servicio Social en la categoría de estudiante individual, tras promover la educación ambiental #OrgulloUAS 🦅 #HechoEnLaUAS
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#VIDEO | Estudiantes de la Universidad Autónoma de Sinaloa (UAS) llegaron al Congreso del Estado de Sinaloa para impedir la votación de la Ley Orgánica de Educación. En el recinto gritaron a una voz "fuera Rocha"
El comercio, paralizado.
El tp, paralizado.
La seguridad pública, un chiste.
Ah, pero la consulta a universitarios, se hizo sí porque sí y NINGUNO de las y los legisladores dijo algo de la violencia en #Culiacán.
A gusto.
¡Se les apareció @gene_bojorquez !
El diputado Gene Bojórquez regresó al @congresosinaloa y les echa a perder la fiesta a diputados que buscan violar la autonomía universitaria.
Quiero, primero que nada, unirme a la pena que embarga a la familia de Héctor Melesio Cuén Ojeda, de su esposa, doña Angélica Díaz y de sus hijos.
Cuando muere algún ser querido, uno alterna entre el lamento y el silencio. Así me pasa a mí. He meditado mucho sobre escribir algo, porque todavía no puedo creer lo que sucedió ni asimilar la idea de no volver a ver ni a conversar con el maestro. Además del silencio de la tristeza, también siento una profunda rabia. Espero, sin embargo, no agraviar a nadie cercano por expresar las cosas que siento en el momento en que lo hago.
Quien se atrevió a asesinar a Héctor Melesio Cuén –sin duda el mayor, el mejor, el más valiente y consistente de los dirigentes del estado–, debió tener una sensación y quizá una garantía de impunidad absoluta. Cuén no era querido solamente por muchos universitarios, sino respetado y querido por decenas de empresarios y por casi todos los sectores sociales que visitaba cada semana en municipios y sindicaturas de Sinaloa que recorría incansablemente –algo que la mayoría de los dirigentes políticos no puede hacer–.
Como todas las mujeres y hombres que intervenimos en la política, Cuén estuvo expuesto a la mentira y a la calumnia, que muchas veces llegaban hasta la plena estupidez. A prácticamente todo respondió, aunque muchos medios locales y nacionales le cerraran la puerta y negaran el derecho de réplica. Hizo, además, denuncias muy importantes en su podcast Cuentas claras; denuncias con pruebas que nadie más tuvo el valor de hacer –mucho menos algunos que se dicen periodistas y llegaron a golpearlo con absurdos como el ingreso de su hijo al Sistema Nacional de Investigadores o con el trabajo de una de sus hijas en la universidad (profesora por horas, con un salario de poco más de mil pesos por esa actividad)–.
Sus adversarios ningún proceso judicial pudieron ganarle, pese a contar con el poder total del estado y el intento de fabricar desde las instituciones y los medios enormes historias de corrupción. Sus adversarios tampoco pudieron aplastarlo políticamente (estaba a punto de ser diputado y hablar, desde San Lázaro, de todo aquello que el país ignora sobre el estado de Sinaloa, estigmatizado como si todo allí fuera economía criminal). La persecución, sin embargo, no hizo más que arreciar, con un acoso incluso físico contra su familia. Hoy, los mismos medios paleros que se benefician del presupuesto público intentan enredar versiones sobre el asesinato y blanquean titulares. A todos ellos digo: Cuén no “murió”, a Cuén lo mataron.
Por la corta memoria y por resentimientos infundados y en algunos casos fundados, su legado en la universidad quiere ser oscurecido sin comparar a la UAS consigo misma antes de su rectorado; sin compararla, tampoco, con otras universidades estatales y tomar en cuenta las diferencias presupuestales que hay entre unas y otras. La UAS ha tenido después de su rectorado, sistemáticamente, una aceptación de más del 75% de aspirantes a estudiar en ella, rozando en algunos años la cobertura total. Antes, como también mostró en su podcast, la Universidad estuvo tan estigmatizada que la oferta de empleos en los diarios incluía, frecuentemente, la leyenda “indispensable no UAS”. Después, la universidad comenzó a ser mucho más valorada por la sociedad sinaloense. Por ese cambio radical, entre muchas otras cosas, es que Héctor Melesio Cuén se convirtió en el líder moral de un enorme número de universitarios.
Sin su papel en la universidad, sin el llamado a movilizarse para defenderla, sin su triunfo político personal y su triunfo jurídico ante el estado, la persecución contra los universitarios y el intento reciente del oficialismo de reformar la ley para menoscabar la autonomía universitaria no puede entenderse la coyuntura de la disputa política de la que Cuén era uno de los protagonistas.
Quien quiera conocer las batallas recientes del maestro (incluyendo las disputas sobre su legado universitario) no tiene más que ir a su Instagram y revisar los videos de casi cien emisiones de su podcast que allí aparecen. Por esas batallas y por los señalamientos y pruebas que mostró en todo momento, quien más interesado debe estar en la aclaración indudable del crimen y sus autores intelectuales es el gobierno del estado. A nadie conviene que la civilidad siga perdiéndose tan rápidamente y para ello debe haber siempre búsqueda de la verdad.
Al maestro Cuén lo conocí hace varios años. Pese a que las circunstancias y nuestras decisiones no nos permitieron ser compañeros de proyecto político, nuestra amistad y mi aprecio por él no dejaron de crecer con el tiempo. Era un hombre tan recio como generoso y tan decidido como dispuesto a escuchar, aunque yo prefería escucharlo por largas horas.
Descanse en paz, don Héctor Melesio. Su legado y liderazgo de un proyecto de cambio real esperará los años necesarios para ser reconocido plenamente, por fuera de los polvos de la calumnia, el rencor y la vileza que quieren y querrán mancharlo. Descanse en paz, querido amigo.
Con profundo dolor, hoy lamentamos la partida del exrector, del maestro, del amigo, del padre de familia, que tanto aportó a la sociedad, desde las diversas trincheras en las que tuvo oportunidad de servir; principalmente desde la Universidad Autónoma de Sinaloa, lamentamos la partida del maestro Hector Melesio Cuén Ojeda, universitario que encarnó los principios y valores más altos, que cualquier miembro de esta comunidad pudiera enarbolar; su encargo como rector, significó un antes y un después en el desarrollo institucional de la Universidad. Nuestra solidaridad fraterna, para con su familia, su esposa Angélica, sus hijos Mónica, Héctor, Angélica y María, así como demás seres queridos. A partir de lo expresado, exigimos a las autoridades correspondientes, el esclarecimiento de los hechos y oportuna impartición de justicia. Sursum Versus.
Noroeste se vuele a equivocar.
@noroestemx
Con respecto a la siguiente nota publicada:
https://t.co/zqjVW5pBP5. Aclaró lo siguiente:
La suspensión provisional otorgada por el juez de distrito en el amparo 551/2024 sigue vigente. El 8 de julio, solo se negó la suspensión definitiva para las autoridades que rindieron los informes, quienes faltando a su responsabilidad no cumplieron con presentar los informes son el juez Carlos Alberto y la Fiscalía de Sinaloa. Por eso la audiencia se reprogramó para el 7 de agosto, el Juez Federal no puede resolver hasta que se rindan los informes. Por lo tanto, la suspensión provisional que se le otorgó a @HectorMelesio_ es válida hasta el 7 de agosto, cuando se decidirá si se concede la suspensión definitiva.
Mientras la suspensión provisional esté vigente, @HectorMelesio_ no puede ser detenido por las autoridades que aun sigue vigente la suspensión, destacando entre ella la @FiscaliaSinaloa y el Juez Carlos Alberto. La suspensión tiene como finalidad evitar que se violen los derechos con la ejecución de la orden de aprehensión, y si se incumple con la suspensión, se estaría incurriendo en un delito federal.
Asistí como invitado a la XXIV Asamblea Nacional del PRI. La convocatoria es a trabajar y caminar unidos para defender a México.
Un agradecimiento a @alitomorenoc por la invitación.
#ClaroQueSePuede
Recordar mi tiempo como Rector de la Universidad Autónoma de Sinaloa es uno de mis mayores orgullos. Iniciamos una verdadera transformación, adaptándonos a las necesidades del mundo actual y con una visión de futuro que hoy es parte de la consolidación de nuestra noble y gran universidad.
Hoy tuve el honor de ser padrino de más de 400 egresados de la Preparatoria "Antonio Rosales" en Mazatlán. Reafirmé mi gratitud con ellos y, sobre todo, los invité a nunca renunciar a sus sueños y a seguir preparándose profesionalmente. Tienen una gran oportunidad por delante.
Ser sinaloense, y aún más, ser UASseño, es un alto honor. ¡SOMOS GRANDES, SOMOS UAS!
Dijeron que la UAS no podía interponer amparo y PERDIERON. Dijeron que no procedía la suspensión y PERDIERON. Después de dos recursos de queja que PERDIERON y una sentencia contundente, optaron por el desistimiento y confirman lo que ya sabíamos: La UAS siempre tuvo la razón. 🦅