— Al menos una temporada. Creo que volveré a ocupar mi templete. Así que sabrás dónde encontrarme
Hace girar a la divinidad en sus brazos
— Y podremos dar una gran fiesta por mi llegada
Ojos entrañables continuaron los pámpanos, mostrando Erató en el proceso una radiante sonrisa.
──¿Ello significa que te tendré más cerquita? ¡Estupendo!──. Estira el cuello y le devuelve el besito en la mandíbula.
— No me llames terroncito. Que todavía me echas al café
Ríe mientras los pámpanos de su cabeza bailan con él
— He ido a India, a Egipto... Pero he vuelto a casa unos días
Zona doradita por el beso, la Musa compartió un romántico suspiro. ──¡Conmigo lo estás siendo, terroncito!──. Arruga con encanto el hocico. ──¿A dónde te llevan últimamente tus fiestas?