Me llegaron dos pacientes que vinieron sólo a que les checara la presión, me trajeron un cóctel de camarón, una coquita, totopos, y me pagaron 200 pesos por la toma de presión.
Yo sí creo que existen los heterocuriosos. No todo tiene que encasillarse como estar en el clóset o ser bisexual. Para mí, hay quienes simplemente quieren experimentar y disfrutar de un encuentro con otro hombre, sin que eso implique un vínculo emocional o una identidad distinta.