En 2001, Robbie Williams estaba en la cima del pop mundial, pero tenía un sueño secreto: grabar un disco de crooner al estilo Frank Sinatra.
Para lograrlo, necesitaba una pareja vocal que estuviera a la altura, y se obsesionó con una mujer que, en teoría, estaba fuera de su alcance: Nicole Kidman.
La actriz acababa de salir de un divorcio mediático con Tom Cruise y era la diosa intocable de Hollywood.
Robbie estaba tan intimidado que no se atrevió a llamarla. En su lugar, le envió una carta escrita a mano con una sola y romántica petición: "¿Serás la Nancy de mi Frank?".
Para su sorpresa, Nicole, que acababa de deslumbrar cantando en Moulin Rouge!, no negoció ni pidió millones; simplemente escuchó la canción y dijo que sí.
Lo que siguió fue una grabación cargada de tensión y química, alimentada por los feroces rumores de un romance real entre el rebelde británico y la estrella de cine.
"Somethin' Stupid" se convirtió en el número uno de Navidad en el Reino Unido, pero su verdadero legado fue otro.
Robbie nos enseñó que a veces, para alcanzar la grandeza, hay que atreverse a pedirle lo imposible a la persona que más nos intimida.
Y Nicole nos recordó que las verdaderas estrellas no necesitan rodearse de ego, sino de talento.
RTVE destaca cuando Amaia presento “Tengo un pensamiento” en La Revuelta como uno de los grandes momentos de la cadena en el 70 aniversario de la misma
tramuntana me parece sin exagerar una de las canciones más bonitas jamás hechas cómo vas a empezar con un sample de gino paoli y luego vas a soltar todo lo que sueltas en los 4 minutos que dura la canción @ guitarricadelafuente tenemos que silenciarte
los americanos están embobados con él, confío tanto en que va a hacer historia y va a ganar el oscar a "mejor canción original"
ÁLVARO LO GRANDE QUE TÚ ERES