Por años advertimos que el socialismo quería meterse en las aulas a adoctrinar a nuestros hijos. No era paranoia, era un plan.
Bien por la Ministra @MoralesViviane por frenarlo.
Los niños de Colombia no son propiedad del Estado. Son hijos de sus familias.
¡Escandalizados!
Invocar a Dios en la posesión presidencial de Abelardo De La Espriella, les parece pecado, pero la promiscuidad, las drogas, de otros, merecen silencio. Entre más degenerados más “respeto”. Qué horror.
@generaljmora Todo nuestro respaldo, General. 🇨🇴 Colombia necesita recuperar la seguridad, el orden y la tranquilidad. Gracias por defender nuestra fuerza pública y asumir con firmeza este compromiso. ¡Colombia volverá a vivir sin miedo! 🇨🇴💪
Medellín celebró que se acaba el Gobierno de Gustavo Petro. Millones de colombianos nos unimos a esta celebración con toda nuestra alma.
Bendito sea Dios que cesó la horrible noche.
🇨🇴🥳| ¡CESÓ LA HORRIBLE NOCHE! Hoy finalmente podemos empezar a despedirnos de Gustavo Petro, quizá la mayor pesadilla en la historia de Colombia.
¡Es hoy!
Abelardo De La Espriella dio instrucción precisa a protocolo para no invitar a su posesión a Ernesto Samper y Juan Manuel Santos
Los exmandatarios que sí fueron invitados son Álvaro Uribe, Iván Duque, Andrés Pastrana y César Gaviria.
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Y aquí quiero detenerme. ¿Cómo así que el hombre “escolta” que acompañaba al coronel Óscar Dávila, se bajó del vehículo y dejó su arma? Luego, el oficial se habría quitado la vida.
Los colombianos tienen que saber dónde está ese hombre, ¿está fuera del país, ya volvió?
LEE ESTA CARTA MAGISTRAL DEL EX PRIMER MINISTRO DE CANADÁ A IVÁN CEPEDA: “Carta de J.Thoreau a I. Cepeda...
"Senador Iván Cepeda:
Le escribo estas líneas no desde el lenguaje de la tribuna parlamentaria, el cual desconozco y desprecio, sino desde la severa soledad de los bosques de Concord, donde aprendí que la única patria del hombre libre es su propia conciencia. He observado sus apelaciones a la "desobediencia civil", y como autor de la idea de que un hombre justo debe romper la ley cuando esta lo obliga a ser el agente de una injusticia, me veo en la obligación ética de desnudar la falsedad de su discurso.
Cuando examino la historia moderna, veo hombres que, con imperfecciones, rozaron la grandeza de la objeción de conciencia. A Mohandas Gandhi podría criticarle la masificación de su movimiento; a Martin Luther King, su excesiva fe en que las leyes del Congreso podían remendar el alma de una nación; a Nelson Mandela, su pragmatismo final al sentarse en la silla del magistrado. Pero mis críticas hacia ellos son, en última instancia, querellas filosóficas sobre el método. Ninguno de ellos dejó de poner el cuerpo: pagaron con años de presidio, con el destierro y con el asedio del poder el derecho a llamar "desobediencia" a sus actos. Desobedecieron desde abajo, sufriendo el peso del Estado.
Lo que usted hace, senador, es una impostura de un orden completamente distinto, y la rechazo con la mayor vehemencia.
Usted pretende vestir con el ropaje sagrado de la desobediencia civil lo que no es más que una vulgar estrategia de agitación partidista. Usted no está desafiando al Estado para salvaguardar su integridad moral; usted ES el Estado. Usted es un legislador de la República, un hombre protegido por la inmunidad parlamentaria, que goza de los privilegios, escoltas y salarios que paga el mismo pueblo a través de los impuestos coercitivos que yo me negué a financiar.
Que un funcionario público con poder real convoque a la "desobediencia" para presionar a las cortes o a sus contradictores políticos no es resistencia: es coerción estatal disfrazada de victimismo.
Pero su jugada más peligrosa y contradictoria —aquella que traiciona cualquier noción de libertad— es su pretensión de convocar a una Asamblea Constituyente con el argumento de "cuidar las conquistas" de su proyecto político.
Entiéndalo bien: la idea de refundar las leyes superiores de una nación para blindar los dogmas de una facción y someter a la minoría bajo el rodillo de una supuesta "voluntad popular" no tiene nada que ver con la libertad. Al proponer que las masas se movilicen para petrificar su visión del mundo en un texto legal, usted se está comportando más como un fascista que como un amante devoto de la libertad. El fascismo siempre ha amado la calle, siempre ha amado las grandes concentraciones y las apelaciones al "pueblo soberano" para aplastar las instituciones que le estorban.
Un verdadero amante de la libertad no busca crear un Estado más fuerte, ni más leyes, ni constituciones perfectas para pastorear a los ciudadanos. Busca que el Estado se aparte. Busca que el individuo sea soberano. Al querer utilizar el poder constituyente como un escudo para sus fines políticos, usted demuestra que no confía en la conciencia libre de los hombres, sino en la maquinaria del control legal.
La desobediencia civil es el último recurso del individuo desarmado frente al tirano. Cuando el cortesano y el legislador intentan expropiar ese recurso para defender su propia parcela de poder, cometen la más baja de las profanaciones políticas. Si de verdad desea ser un desobediente, renuncie a su curul, despójese de sus prebendas, camine solo y asuma las consecuencias de sus actos. Mientras tanto, sus palabras no son más que retórica de palacio.
Desde Walden,
J. Thoreau"