El arquero de Paraguay le quiso dar la mano a Mbappe y el forro lo ninguneó. No hay con qué darle. Podés sacar al europeo de Europa pero sigue viendo a América desde un pedestal.
Sin Diego Gómez, Paraguay tuvo una clasificación histórica vs. Alemania.
Vuelve el hijo de perra ese y solo para cagarla.
Ah pero para llorar en la conferencia.