Sánchez nos ha MENTIDO hasta la saciedad. Nos ha vendido a separatistas, etarras y golpistas. Ha PISOTEADO la Constitución y el Poder Judicial. Está enfangado de CORRUPCIÓN. Ha VENDIDO Ceuta y Melilla. No ha cumplido ni una sola de sus palabras...¿Cuánto más hemos de aguantar?
Hoy, en la cola de la charcutería del Más y Más, dos amigas, rondando los 50, hablando entre ellas:
—Mira, ayer, en bar de Luis, me dice el dueño que al lado vive una vecina que cree que es de Marruecos o Argelia, va con el pañuelo ese, y que tiene cuatro hijos. El marido lleva años sin que se sepa que trabaja y que cobran el Ingreso Mínimo Vital ese, el complemento de infancia y no sé qué hostias le dan también en el Ayuntamiento y una asociación que les dan bolsas de comida, sin pagar. Entre unas cosas y otras, dicen que rondan los 1.700 euros al mes. quedé flipando.
—¿Y tu hermana?
—Mi hermana, Marta, tiene un hijo. Juan, su marido, lleva años currando como un cabrón de autónomo, pagando impuestos, cuota y todo lo que le cae encima. ¿Y sabes cuánto recibe ella?
—¿Cuánto?
—Cero. Ni el mínimo. Han ido a preguntar y les dicen que al ser su marido autónomo que no les corresponde nada.
—Joder…
—Pues eso. Y luego te dicen que todo es perfectamente justo y que no hay ningún problema.
—Habla bajo, mujer.
—¿Que hable bajo? No me da la gana hablar bajo, y me da la gana hablar de lo que me salga de los cojones. Estoy hasta los huevos de tener que andar agachando la cabeza para decir lo que pienso.
—Sí, pero las cosas no están para hablar de esto aquí. Ya sabes que hay gente para todo.
—Me la suda. Yo votaré a quien me dé la gana. Y a lo mejor no les gusta a quién voy a votar.
Y lo más curioso es que nadie en la cola dijo absolutamente nada.
Ni una protesta. Ni un comentario. Nada.
Como si hablar en voz alta de determinadas cosas se hubiera convertido en algo peligroso. Como si expresar una opinión políticamente incorrecta necesitara casi un acto de heroísmo.
Y quizá lo más preocupante no sea lo que dijeron esas dos mujeres.
Es que parezca que cada vez hace falta más valor para decirlo.