Borges dio en el clavo cuando dijo: “La amistad no necesita frecuencia. El amor sí”. Podés no ver a alguien durante mucho tiempo y, cuando te reencontrás, es como si nada hubiera cambiado. Ahí está la magia.
el verdadero no hay peor ciego q el que no quiere ver soy yo haciendo fila desde las 13hs esperanzada de conseguir entradas para bad bunny y el muñequito QUIETO INVÁLIDO