Ariana Grande has unfollowed Pink on Instagram, lmao. It’s genuinely entertaining seeing Westerners tear each other apart over Gaza, a place full of people that wouldn’t give two shits about them if they were bombed off the face of the earth by Muslim terrorists.
Buena parte de la izquierda antisemita tiene hoy entre sus principales enemigos a un cantante (Ed Sheeran), una actriz (Sydney Sweeney), una escritora (@ArianaHar) y a cualquier migrante venezolano o cubano que sea una prueba viviente de lo que hace el socialismo.
Mientras tanto, el terrorismo de Hamás y Hezbollah, las masacres contra poblaciones cristianas en Nigeria y el Congo, la invasión rusa de Ucrania, la persecución china contra los uigures o los crímenes de lesa humanidad de la tiranía chavista solo reciben silencio, cuando no apoyo.
Es una vieja lógica política: los derechos humanos dejan de ser universales y pasan a juzgarse según quién sea la víctima y, sobre todo, quién sea el victimario.
Esa selectividad moral ha acompañado históricamente a la izquierda estalinista. Ahora una parte de ella, para empeorar más la cosa, suma algo todavía más difícil de explicar desde sus propias banderas: su convergencia política con movimientos islamistas extremistas que persiguen exactamente muchas de las libertades que esa misma izquierda dice defender en Occidente.
Eso son.
Virtue signalling substitutes applause for action. By turning conviction into costume, it cheapens the cause, alienates the unconvinced, and leaves the real work to those too busy doing it to pose for the cameras.
So in a matter of days, Ed Sheeran has lost all his support acts, he's lost his house band, he's been banned from various commercial radio stations, Ireland's press has stated he's never welcome to return to the country, organized protests are being formed to take place in the grounds outside upcoming concert dates, he's been accused of having links to Jeffrey Epstein, and Goebbels-style cartoons have been pushed everywhere of his likeness.
And the left think this is progress?
I fucking hate annual corporate self-reviews and goal-setting. No, I don’t want to identify growth opportunities or outline my five-year career plan. My goal is to get paid every two weeks.
Macklemore used someone else's tour to push a political agenda and is now trying to force Ed Sheeran to pick a side. The world can’t force an individual to play politics when all they want to do is play music.. You can’t bully someone to forcefully defend what you believe.
Chingue su madre matar niños. Chingue su madre la guerra. Y chingue su madre Macklemore.
Y no porque haya hablado de Palestina. Que hable. Que proteste. Que diga lo que piensa. Tiene todo el derecho.
Mi pedo es otro.
Macklemore no solamente aceptó la invitación para conectar con nuevos fans y cantar sus canciones. También vio la plataforma de otro artista como una oportunidad para amplificar su causa.
Y ahí es donde está mi pedo.
Porque aunque tengas todo el derecho a decirlo, no era tu gira y las consecuencias no iban a ser solamente tuyas.
Detrás de una gira no solamente están los músicos. Hay roadies, ingenieros, choferes, técnicos, producción, vendedores de merch y un chingo de gente cuyo sustento depende de que esos conciertos sucedan.
¿Quieres hablar de Palestina? Habla. Protesta. Haz canciones. Haz tu propia gira. Tienes un chingo de seguidores y plataformas donde la gente incluso espera escuchar tu opinión.
Pero si un baladista pop te invita amablemente a abrir sus conciertos, quizá su escenario no sea el mejor lugar para convertir su gira en el vehículo de tu activismo.
Libertad de expresión no significa ausencia de consecuencias. Y mucho menos que las consecuencias tengan que pagarlas los demás.
Además, ahorita estamos en chinga peleándonos por Sydney Sweeney.
Agarra tu número y siéntate.
No entiendo toda la conmoción por el ad de Sydney Sweeney.
Es para una página de apuestas que busca llegarle a un público principalmente masculino.
Claro que una rubia en pelotas le vende a ese público objetivo.
En ningún momento Sydney se presenta como atleta. Que ganas de armar drama por todo.
Además está divina, que haga plata como quiera
Será embarazoso para algunos, pero María Corina solo estaba siendo pragmatica.
Apostó y perdió. Critiquenla si quieren, pero lo que es cierto es que a esa mujer le importa más Venezuela que su propia reputación o 10 premios nobel.
Y cómo venezolano, eso es lo que me importa.