Cuando llegas a tu casa, entras a tu habitación y se te ponen los ojos llorosos porque tienes tantas cosas en la cabeza que no sabes cómo gestionarlas y ya ni sabes qué hacer con tu vida. Es horrible sentirse así.
cuando empezás a llorar por estrés y esto se transforma lentamente en llorar por la familia, por los errores que cometiste en el pasado y por todo aquello que no podés cambiar en tu vida