Agradece cada vez que te dejen fuera. Es la forma más clara de saber que no era tu sitio, ni tu gente, ni tu momento. Aplica para todo: trabajo, familia, amistades.
Tenía razón Óscar Wilde cuando dijo: Solo yo puedo juzgarme. Yo sé mi pasado, yo sé el motivo de mis opciones, yo sé lo que tengo dentro. Yo sé cuánto he sufrido, yo sé lo que es ser fuerte y frágil, yo y nadie más.