Que un tipo condenado por violar a una mujer sea el presidente de los Estados Unidos y esté poniendo presidentes en Latinoamérica es suficiente razón para cuestionar los sistemas que le permiten ser presidente y desconfiar de ellos.
Cada tanto vale recordar que Rusia está prohibida del Mundial por su agresión a Ucrania y Bielorrusia está prohibida quién sabe bien por qué, mientras el Estado de Israel no tuvo ninguna sanción por masacrar a medio mundo y EEUU organiza el Mundial en medio de su ataque a Irán.