Me exhausta consumir tu contenido, te considero el perro lastimero que detrás de un callejón se acerca y muerde como si de carroña me tratase.
Pero no es dificil notar mi callada obsesión por tu existir la cual me brinda ese adictivo, corrosivo e impulsivo dolor.
te arrastro conmigo desde que te descubri, para mí tu eres lo contrario a la gloria en la tierra, eres el cúmulo de pieles que cargo desde hace años, las desagradables deformaciones que transfiguran hacia el charco de lágrimas que yace en la esquina de los fríos azulejos del baño
si sacas a una persona de sus casillas hasta el punto de provocarle casi un ataque de ansiedad y luego le dices que tiene que aprender a gestionar sus emociones para mí eres un puto psicópata lo siento
Mi imperio romano es no saber su versión de la historia: si alguna vez me lloró, si le dolió, si me pensó; si me recuerda en canciones, si al pasar por ciertos lugares se le viene mi nombre a la cabeza, o si alguna vez se arrepintió de la decisión que tomó.