«El matrimonio está supuesto a exponer tu egoísmo y autosuficiencia. Está supuesto a convencerte de que eres más necesitado de lo que piensas que eres. El matrimonio está supuesto a enseñarte como dar, amar, servir, perdonar, animar, motivar y esperar».
— Paul Tripp
Sientes tu corazón seco por Dios; voltea a la cruz. Has permitido que el afán y la ansiedad por el futuro saturen tus pensamientos; mira la cruz. Has dejado que las circunstancias de este mundo te agobien; dirige tus ojos a la cruz.
Todas sus obras, aun aquellas que no entendemos, son maravillosas y él tiene el poder, el amor, la bondad y la gracia para darnos a usted y a mí todo lo que necesitamos para perseverar a través de las dificultades. Al final, Él nos promete que cambiará nuestro lamento en danza
Cuando la sombra de la cruz se proyecta sobre nuestro matrimonio, vivimos y nos relacionamos de diferente manera. Ya no tememos mirarnos a nosotros mismos ni nos sorprende nuestro pecado. Ya no tenemos que esforzarnos por parecer justos.
Una forma es descargar nuestro resentimiento por ser juzgados es juzgando a los demás. Si el camino que elegimos son juicios despiadados, caeremos en una espiral de interminables ataques mutuos, a veces verbales, generalmente mentales.
Cuando la sombra de la cruz se proyecta sobre nuestro matrimonio, vivimos y nos relacionamos de diferente manera. Ya no tememos mirarnos a nosotros mismos ni nos sorprende nuestro pecado. Ya no tenemos que esforzarnos por parecer justos.
Paul David Tripp
«No encontraré descanso en ningún sitio que no sea su voluntad, y, necesariamente, esa voluntad está infinitamente, inmensurablemente, indescriptiblemente más allá de mi entendimiento sobre los planes de Dios.» (Elisabeth Elliott)
«Necesitas poner tu confianza, no en tu esposo o esposa, sino en la tercera persona en tu matrimonio, el Señor Jesús. Él está con ustedes y por ustedes. Como el diseñador del matrimonio y el que los unió, Él tiene más celo del que jamás tendrán ustedes para que su matrimonio llegue realmente a ser aquello para lo que lo creó. Él tiene la sabiduría que necesitan. Tiene la fuerza que necesitan».
— Paul D. Tripp
«El único lugar en el que estarás a salvo es la voluntad de Dios. Pero debido a que Él es Dios y tú no, nunca llegarás a entender de forma completa qué es lo que va a hacer, porque, necesariamente, su voluntad es demasiado grande y demasiado asombrosa». (T. Keller)
En las relaciones saludables, el amor y la verdad son dos cimientos sólidos. Cualquier aspecto como la mentira, la falsedad, el desinterés solo levantan muros de desconfianza, generando desunión y lejanía, cuando deberíamos ser unidos, los unos de los otros.
Algo que nos libera de la ansiedad y el afán diario, es recordar que no vivimos para nuestro propio imperio, sino que tenemos un propósito mayor; vivir para la gloria de Dios. De esta manera, no hay circunstancia que no excluya de este propósito.