Tu ex pareja, tu amigo, tu vecino, tu profesor, tu compañero de trabajo, tu jefe, tu padre, tu tío, tu primo, el amigo de tu hermano, el amigo de tu padre, el padre de tu compañera de escuela, liceo, facultad.
Siempre un tipo, SIEMPRE UN TIPO, no importa tu edad, niña, adolescente, adulta.
Váyanse a la concha de la madre.
Tampoco se puede ir a estudiar tranquila. Porque no sabes si un tipo se va a creer con el derecho a hacerte daño o matarte.
No hay palabras que expliquen la indignación.
Por favor, que la compañera esté bien.
No estaba caminando sola de noche.
No estaba usando ropa provocativa.
No estaba llamando la atención de nadie.
Estaba en su facultad estudiando.
¿En serio tenemos que levantarnos con miedo todos los días por si un enfermo mental decide que ya llego nuestra hora?