Dijo una vez Morgan Freeman: “La paciencia me ha enseñado más que cualquier premio o reconocimiento. Hay cosas que solo se comprenden cuando dejas de correr y aprendes a observar. A veces, el silencio te responde más que mil voces. Aprendí que no todo lo bueno llega rápido, pero que lo que llega con esfuerzo y honestidad, permanece. Y eso, al final del camino, es lo que da paz.”