primero pospusieron su temporada de circo hasta nuevo aviso, se fueron a la guaira a ayudar a mover escombros y gestionar donaciones, y aún siguen aportando desde su trinchera q es dar shows para niños. a personas así se les debe dar tarima mi gente. basta de influencers vacíos.
Usaban las captahuellas para vender una harina o una toalla femeninas, pero no para identificar a una persona fallecida.
El socialismo todo es para y por el control social, pero nada por y para la sociedad.
Mientras exista esa Venezuela que cocina para desconocidos, que remueve escombros con sus propias manos, que organiza centros de acopio, que ayuda con la mejor actitud sin tener mucho, también existirá la esperanza de reconstruirla.
Soy una mujer de ciencia, pero, el sobrevivir cinco días sin hidratación ni alimentos, en espacios pequeños y rodeados de contaminantes, solo puede ser un milagro de Dios.
Veo gente que se organiza para contar cuentos en los lugares donde hay damnificados, otros crean libros artesanales para que los niños afectados pinten e inventen sus historias. Recuerdo la frase de Alberto Laiseca: ¿Para qué sirve el arte? Para que funcione todo lo demás.
Venezolanos rompiendo dólares en pedazos en medio de esta catástrofe es la metáfora más gigantesca de DIGNIDAD. No se equivoque nadie: Venezuela no está en venta