“Si decidió irse, confía en eso. Un día puso en una balanza lo que tenía y lo que quería para su futuro, y eligió un camino en el que tú ya no estabas. No intentes convencerle de tu valor; ya tomó el riesgo de perderte.”
no solo hiciste llorar a mi versión adulta, también hiciste llorar a mi niña interior. Le hiciste revivir el abandono, volver a sentirse insuficiente. Pero eso fue mi culpa: un día te conté mi historia, t hablé de mis heridas, te di las armas para destruirme, y vos las utilizaste