Mi última relación me enseñó algo duro.
Alguien puede abrazarte fuerte y aun así estar planeando una vida sin ti. No todos los que dicen "te amo" lo dicen en serio.
si fuera una mujer interesada ya tendría la vida resuelta desde hace tiempo, pero no puedo dar abrazos si no tengo ganas, ni decir un “te quiero” si no lo siento.